Más de un centenar de personas marcharon en la tarde de ayer en el Día Internacional contra la Violencia de Género. La madre de Mariela García asesinada por su ex pareja policía y la madre de Itati Piñeiro de Esperanza encabezaron la marcha. “La pregunta que nos hacemos todos es por que esa noche no detuvieron a Muga y lo dejaron ir? El oficial Molina no hizo nada”, reclamó la madre de Mariela.
La iniciativa propuesta por las organizaciones Camino a la Vida y Cataratas de Nuevos Vínculos convocó a la marcha pacífica y silenciosa con el propósito de visibilizar los casos de violencia hacia las mujeres tanto física como psicológica que en algunos casos tuvieron desenlaces trágicos como se evidenció en las nueve paradas que realizó la caminata en nombre de los casos de femicidio comprobados en toda la provincia durante el transcurso del año.
Participaron de la marcha mujeres sobrevivientes a la violencia de genero, trabajadores de las distintas organizaciones, inspectores de transito compañeros de Mariela y algunas oficiales de policía de civil. Además se vio ente la gente a la concejal renovadora Cecilia Mayol y al Director de Acción Social Alejandro Alcaraz quien hizo su aporte brindando el acompañamiento logístico que repartía botellas de agua para mitigar el calor.
La marcha culminó en el anfiteatro ubicado en la Costanera donde ofrecieron un espectáculo los chicos de la Sinfónica Doña Mercedes García de Tartita de la escala del Barrio Primero de Mayo.
María Susana Pascual parte del equipo de contención d la ONG Cataratas de Nuevos vínculos y su apéndice técnico Camino a la Vida relató que las intervenciones ante el acercamiento de las victimas se hacen de modo interdisciplinario con psicólogas para re aprender a vincularse de otra manera con los afectos. La ONG es un grupo auto convocado por mujeres que reciben capacitación de otros organismos similares de Buenos Aires.
Pascual afirmó que tanto policías, fiscales como todos aquellos actores que deban intervenir ante un caso de estas características deben capacitarse para actuar en situaciones de violencia.
“Quienes reciben las entrevistas en un juzgado o en la comisaría? si no estamos capacitados re victimizamos a la mujer, es decir que hay una responsabilidad institucional y social” dijo la responsable de la asociación y continuó apelando a la responsabilidad institucional. “Mariela pidió ayuda, estaba por hacer la tercer denuncia y que nos pasa que no le sacan el arma? También la pregunta es a que clase de personas el estado le da un arma? No hay exámenes psicológicos?”, Concluyó Pascual.
Por su parte la madre de la mujer asesinada en manos del Sargento ayudante Muga afirmó que Mariela había realizado varias denuncias y la familia también por las amenazas que Muga realizaba frecuentemente. “La policía desprotegió a mi hija y a toda la familia” agregando que muchas denuncias que no fueron tomadas por que supuestamente no había sistema. Chiquita, la madre de Mariela relató lo sucedido esa noche donde asegura que llamaron varias veces a la policía y no acudían hasta que Mariela llamó a su Jefe en la dirección de tránsito municipal quien le envió un patrullero con cuatro efectivos. “el oficial Molina no lo llevó detenido esa noche y el policía que la llevó a la comisaría la abandonó, nadie le dio protección”, la señora agregó que también hay denuncias sobre amenazas a toda la familia por lo que esta convencida de la protección que la fuerza le daba al homicida.
Las nueve paradas que realizó la marcha pusieron de manifiesto las sombras que todavía existen detrás de todas las muertes donde hubo gente “opacando investigaciones”. Los familiares de las victimas siguen reclamando que los organismos institucionales estén a la altura de la problemática ya que las responsabilizan por acción u omisión.








