La UNaM otorgará el título de Doctora Honoris Causa a Estela de Carlotto

En su cuarta sesión ordinaria del miércoles 31 de octubre, el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Misiones aprobó por unanimidad la propuesta de otorgar el título de Doctora Honoris Causa a Estela Barnes  de Carlotto, presidente de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, por su lucha permanente en pos de  la recuperación de la identidad de niños desaparecidos durante la dictadura militar en la Argentina.

a distinción será entregada el 30 de noviembre, en una ceremonia prevista para la fecha de la visita de Estela de Carlotto a Misiones.
Se trata de la primera vez que la UNaM otorga esta distinción, ya que la categoría de Doctor Honoris Causa fue incorporada al Estatuto luego de su  aprobación en la Asamblea Universitaria realizada el 16 de mayo de este año.

Estela de Carlotto es además candidata al Premio Nobel de la Paz, recibió la Orden de la Legión de Honor del Gobierno de Francia; el Premio Roma por la Paz 2002 por su acción humanitaria; Orden de Mérito de Grado de Comendador de la República de Italia; Premio a la Defensa de los Derechos Humanos 2003 de Naciones Unidas y la Condecoración Orden Nacional “Al Mérito” Presidente de la República de Ecuador.


Asimismo fue declarada Doctora Honoris Causa en las siguientes Universidades:

Universidad Nacional de Entre Ríos
Universidad Nacional de La Plata
Universidad Nacional de Buenos Aires
Universidad Autónoma de Barcelona
Universidad Católica de Córdoba
Universidad Nacional de Cuyo
Universidad Nacional de Río Cuarto
Universidad Nacional de San Luis
Universidad Nacional del Sur (Bahía Blanca)
Universidad Nacional de Lomas de Zamora
Universidad Nacional de Quilmes

Estela Barnes nació en la ciudad de Buenos Aires el 22 de octubre de 1930.
Recibida de Maestra, se casó con Guido Carlotto, un técnico químico. Tuvieron cuatro hijos: Laura Estela, Claudia Susana, Guido Miguel y Remo Gerardo. Se desempeño como Maestra de Grado en la Escuela Nacional N° 102 de Coronel Brandsen (Provincia de Buenos Aires), para luego ocupar la dirección de esa misma Institución.
Su hija mayor, Laura, fue secuestrada el 26 de noviembre de 1977 por un grupo de tareas de la dictadura militar. Estaba embarazada de casi tres meses.
A partir de ese momento, surge una nueva Estela: comienza la búsqueda de Laura, y como una de las consecuencias de esa búsqueda, su esposo Guido fue secuestrado, salvajemente torturado durante 25 días y liberado luego por sus captores a cambio de una importante suma de dinero.
Por testimonios de testigos sobrevivientes, se sabe que Laura estuvo detenida- desaparecida en el centro clandestino denominado “La Cacha”, en los alrededores de la ciudad de La Plata. El 26 de junio fue trasladada al Hospital Militar, donde dio a luz un niño, al cual llamó como su padre, Guido.


Solo cinco horas pudo estar Laura con Guido, antes de que le fuera arrebatado.
El 25 de agosto de 1978, los militares convocan a Estela de Carlotto y le entregan el cadáver acribillado de su hija. Su nieto Guido, continúa desaparecido. Ese año Estela de Carlotto se unió a un grupo de mujeres que pasaban por situaciones similares, dispuestas a luchar juntas para localizar a sus hijos y nietos.
Serían conocidas como Abuelas de Plaza de Mayo. En 1989 Estela asumió la Presidencia de la Asociación. En 2002 fue víctima de un atentado, cuando ametrallaron su casa en La Plata en un intento de amedrentarla y detener su búsqueda.
Abuelas de Plaza de Mayo luchó estos últimos 34 años para localizar a los nietos desaparecidos, reclamando en los estrados judiciales, en las oficinas estatales, en la Organización de los Estados Americanos y en las Naciones Unidas. Se estima que más de 500 niños fueron apropiados por los asesinos de sus madres.
A partir de 2003 los Derechos Humanos adquieren la dimensión de Política de Estado, lo que permitió ampliar el espacio de búsqueda de los nietos apropiados y un gran número de ellos recuperaron sus identidades, sus historias y su verdadera familia. Se creó la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), que trabaja ayudando a los jóvenes que tienen dudas con su identidad y el Banco Nacional de Datos Genéticos, que hace posible de manera científica determinar la verdadera identidad.
En 35 años de lucha, Abuelas de Plaza de Mayo logró que hasta el día de hoy 107 niños desaparecidos, incluyendo 4 encontrados por las comisiones gubernamentales y 2 ubicados por el Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en el Cono Sur, recuperaran su verdadera identidad, “Aún a riesgo de parecer tontas o débiles, creemos que el amor construye, el odio no”.

 



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