La CAUL cerró el balance a julio de este año con un movimiento de 30 millones de pesos

El presidente de la Cooperativa del Alto Uruguay, Federico Frank.

El presidente de la Cooperativa del Alto Uruguay, Federico Frank.

El presidente de la Cooperativa del Alto Uruguay Limitada (CAUL), Federico Frank contó que el cierre del balance anual que se realizó en julio de este año el movimiento total de dinero alcanzó los 30 millones de pesos. Comprometido con el trabajo que realiza en la cooperativa de 25 de mayo mostró la experiencia de los últimos años frente a los más de 800 participantes del Congreso Cooperativo del Mercosur. Además de la provisión de servicios con un fuerte contenido social, el dirigente brindó detalles de los otros productos que generan no sólo una destacada fuente de empleo para las familias de productores de la zona sino también los mecanismos de comercialización que mantienen para que todos los colonos puedan vender su producción cuando ya cubren el volumen que necesitan.

 

 En la actualidad la CAUL cuenta con más de 1000 productores de mamón para fruta abrillantada, levantando la bandera que los ubica en el tercer proveedor de este producto en el país. A pesar de reconocer que muchos colonos optaron por a su cultivo tradicional la producción de mamón y que desde la cooperativa no hay capacidad de captar todo el volumen ofrecido, se arbitran los medios para que otras plantas procesadoras del país puedan hacerse de la materia prima.

Frank contó que además de mamón, hoy la producción de leche y derivados insume el trabajo de 147 productores, procesando 10 mil litros de leche por día y que la apuesta reciente es la producción de aves. En ese marco sostuvo que se trata de un pollo parecido al casero y que la experiencia va dando frutos importantes y que eso se evidencia en los puntos de venta no sólo en el interior misionero sino también en Posadas.

En cuanto a la piscicultura explicó que a la producción de tilapia se suma la de dorados y cuatro variedades de carpa. Así desde hace dos años han puesto en marcha un plan de repoblamiento del río Uruguay y sus arroyos afluentes donde, a modo de ejemplo en un solo punto se volcaron 75 mil alevinos de dorado. “Hoy empezó la veda de pesca y un vecino nos contó que la apuesta que hicimos desde hace dos años está dando frutos y se han encontrado ejemplares de excelente tamaño, lo que nos alienta a seguir adelante”, explicó.

 

En medio de la nada

Una de las cuestiones que se presentó ayer y que resumió para muchos el sentido social del cooperativismo en la experiencia de la CAUL fue la compra y puesta en funcionamiento de una estación de servicio. Si bien son varias, la más notoria es la que está ubicada en la colonia y brinda servicios a productores que, tiempo atrás, debían recorrer entre 40 y 50 kilómetros para abastecerse de combustible.

“Si bien no era un negocio que tenía rentabilidad porque con los combustibles no se gana mucho, decidimos con un criterio social ponernos al frente de esta estación de servicio porque era una necesidad para esos pobladores. Fue un acto de justicia y claramente al no ser lo suficientemente rentable no era una apuesta atractiva para el sector privado, pero la cooperativa lo hizo”, sostuvo Frank.

Para finalizar, dijo que el servicio de vigilancia y seguridad de la cooperativa que funciona de 23 a 5 de la mañana tuvo un impacto notorio en los casos de inseguridad que se habían registrado tiempo atrás, como ser robos y asaltos.

“Hay que tener paciencia y ganas pero al ver los resultados y las fuentes de trabajo, todo resulta alentador. Hay que involucrase en la parte social, en la educación, en la salud y seguir trabajando para mejorar nuestra calidad de vida”, puntualizó. 



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