El narco más buscado del mundo fue apresado en Pilar, donde vivía a puro lujo

Henry de Jesús López Londoño, detenido en Pilar acusado de ser un jefe narco en su país, había ingresado a la Argentina a fines del año pasado con documentación falsa junto a su esposa y su hijo.

 

El colombiano se movía con al menos diez custodios y vivía en Nordelta y en otras cuatro casas en campos y countries de la zona norte.

 El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, aseguró que López Londoño (41), alias «Mi Sangre», «es el narcocriminal más buscado del mundo», dijo que «es un hombre extremadamente peligroso» y expresó que con su captura «se dio un golpe mortal al narcotráfico».

 En tanto, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, agradeció a las autoridades argentinas por la captura y el director de la Policía Nacional de ese país, general José Roberto León, afirmó que López Londoño, también conocido como «Carlos Mario», era «el mayor proveedor de cocaína» del cartel mexicano de Los Zetas.

 En forma paralela, la Justicia bonaerense investiga si el colombiano fue quien ordenó ejecutar a los dos ciudadanos de su país asesinados en 2008 en el shopping Unicenter de Martínez y si proveyó cocaína a los hermanos Juliá en el caso del «narcojet».

 Bajo un fuerte operativo de seguridad que incluyó un helicóptero y decenas de efectivos de grupos especiales, el sindicado jefe del cartel «Los Urabeños» fue trasladado esta mañana con chaleco antibalas desde la alcaidía de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal a los tribunales de Retiro.

 Allí, el juez federal Sebastián Ramos le notificó que hay un pedido de extradición por parte de la Justicia de Colombia y de los Estados Unidos y quedó detenido mientras se sustancia el juicio para determinar si es enviado o no para su juzgamiento.

 López Londoño fue detenido ayer cuando llegaba al restaurante «Fettuccine Mario», ubicado en San Martín y la ruta 8, en Pilar, para realizar una reserva para cenar a la noche junto a su esposa, su hijo y algunas personas de su círculo íntimo.

 Según las fuentes, al momento de la detención estaba acompañado por su mujer y por varios custodios.

 La ministra de Seguridad Nilda Garré aseguró a Télam que tres meses atrás recibió la visita de autoridades de la Policía de Colombia, que le aseguraron que el sindicado jefe narco se había instalado en el país, y le aportaron datos de inteligencia que aseguraban que se hallaba en la zona de Nordelta.

 «Ellos no sabían el lugar exacto en el que se alojaba pero sí la zona, por lo que realizamos un trabajo de cooperación con personal de la Secretaría de Inteligencia (SI) que logró determinar dónde estaba refugiado», dijo la ministra.

 «La captura de este hombre es estratégica para continuar con la lucha contra el narcotráfico», agregó Garré.

 En tanto, Berni explicó en una rueda de prensa que el colombiano había ingresado al país junto a su esposa y un hijo a fines del año pasado, mediante la utilización de pasaportes apócrifos.

 «Vivía con su mujer y su hijo, pero en lugares separados por una cuestión de contrainteligencia. Ella vivía en Nordelta y él tenía otras casas en countries y en campos o chacras, a las que iba viviendo semanas tras semanas», dijo el funcionario.

 Además, aclaró que el colombiano apresado tenía un importante personal de custodios, que tiene «un antecedente paramilitar en Colombia del año 2003», y que «se había movido por toda Sudamérica y no había podido ser capturado».

 Por su parte, el general colombiano León afirmó en Bogotá que «Carlos Mario» se vio obligado a salir de su país por la presión de las fuerzas de seguridad hace unos dos años.

 Según la agencia EFE, el jefe policial dijo que se lo buscó en Ecuador, Venezuela, Uruguay, Paraguay, Brasil, Panamá, Argentina y México y que hubo dos operaciones previas a las de hoy para detenerlo.

 Una fue en Argentina y logró escapar, y la otra en Paraguay, pero fue abortada al coincidir con el golpe de Estado contra el ex presidente Fernando Lugo, en junio pasado, dijo.

 «Hace dos meses regresó a Buenos Aires y lo ubicamos», subrayó el general colombiano, quien señaló que «Mi Sangre» fue localizado gracias a informes de los servicios de inteligencia y con la ayuda de las autoridades argentinas y la DEA (Policía Antinarcóticos de Estados Unidos).

 La búsqueda implicó que se colocaran «tecnologías de control técnico para saber todos sus movimientos» en autos de alta gama en los que se movilizaba, detalló.

 León agregó que López Londoño se hacía pasar por «empresario venezolano», llegó a habitar hasta seis domicilios y estaba gestionando documentos en la embajada de Ecuador en Buenos Aires.

 Con una trayectoria delictiva que se remonta a los años `90, «Mi Sangre» era uno de los cabecillas de «Los Urabeños», grupo de origen paramilitar del que era «financiador», y controlaba lo que quedaba de la llamada Oficina de Envigado, cerca de Medellín, donde se dedicaba a blanquear dinero del narcotráfico, a la extorsión y al sicariato, detalló.

Aseguran que era el mayor proveedor de Los Zetas

El sindicado jefe narco Henry de Jesús López Londoño, alias «Mi Sangre», era «el mayor proveedor de cocaína» del cartel mexicano de Los Zetas, afirmó el director de la Policía Nacional de Colombia.

 En conferencia de prensa, el general José Roberto León dijo que «Carlos Mario», el otro apodo con el que se le conoce, se vio obligado a salir de su país por la presión de las fuerzas de seguridad hace unos dos años y desde entonces se lo buscó en varias ciudades de la región hasta que se instaló en el Gran Buenos Aires.

 Según la agencia EFE, el jefe policial dijo que a López Londoño se lo buscó en Ecuador, Venezuela, Uruguay, Paraguay, Brasil, Panamá, Argentina y México y que hubo dos operaciones previas a las de hoy para detenerlo.

 Una fue en Argentina y logró escapar, y la otra en Paraguay, pero fue abortada al coincidir con el golpe de Estado contra el ex presidente Fernando Lugo, en junio pasado.

 Hace dos meses regresó a Buenos Aires y lo ubicamos», subrayó el general colombiano, quien señaló que «Mi Sangre» fue localizado gracias a informes de los servicios de inteligencia y con la ayuda de las autoridades argentinas y la DEA (Policía Antinarcóticos) de Estados Unidos.

 La búsqueda implicó el despliegue de «tecnologías de control técnico para saber todos sus movimientos» y de «tecnología satelital en coordinación con las autoridades argentinas», explicó León.

 Los satélites se usaron para conocer los desplazamientos que «Mi Sangre» hacía en «carros de alta gama», indicó el jefe policial.

 León agregó que López Londoño vivía en las afueras de Buenos Aires con su esposa y dos hijos, se hacía pasar por «empresario venezolano» y llegó a habitar hasta seis domicilios.

 Al parecer, agregó, el colombiano estaba gestionando documentos en la embajada de Ecuador en Buenos Aires.

 Con una trayectoria delictiva que se remonta a los años `90, «Mi Sangre» era uno de los cabecillas de «Los Urabeños», grupo de origen paramilitar del que era «financiador», agregó el jefe policial.

 Además, controlaba lo que quedaba de la llamada Oficina de Envigado, cuya base está en la localidad cercana a Medellín que tiene ese nombre y que se dedica a blanquear dinero del narcotráfico, a la extorsión y al sicariato.

 La Oficina de Envigado fue creada por Pablo Escobar Gaviria, jefe del desaparecido cártel de Medellín, y tras la muerte de éste pasó a manos de «Don Berna», alias del narcotraficante y paramilitar Diego Fernando Murillo.

 «Don Berna» fue extraditado a Estados Unidos en 2008 junto a otros doce ex jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización paramilitar cuya disolución en 2006 dio origen a bandas de narcotraficantes como la de «Los Urabeños».

 Una serie de «alianzas con narcotraficantes y temibles delincuentes» le permitió a López «conocer la geografía colombiana y las distintas redes del narcotráfico», apuntó el director policial.