Absolvieron a cabo y exagente acusados de cobrar coima a remiseros

El suboficial Gabriel Rojas y Sandro Javier fueron imputados por el delito de exacción. Un trabajador del volante denunció que en 2008, ambos agentes le pidieron 300 pesos para seguir circulando, en el Cruce de San José.

Por primera vez un tribunal misionero sentó en el banquillo a policías acusados de cobrar coimas. No obstante, ayer se vieron beneficiados por la duda y fueron absueltos el cabo primero, Jorge Rojas (36) y el ahora exagente, Sandro Javier (24), quienes estaban acusados de haber cobrado 300 pesos de coima a tres remiseros, en el control vehicular de San José, en 2008.

El caso

En la madrugada del 20 de marzo de 2008, tres remiseros en sus respectivos vehículos, procedentes de Paso de los Libres, se detuvieron en el control vial dispuesto en el Cruce de San José. Ramón V. era el trabajador del volante que estaba a cargo de los tres móviles, que transportaban obreros misioneros hacia Bernardo de Irigoyen de donde eran oriundos.El remisero recordó que en el puesto centinela, dos policías le solicitaron toda la documentación de los rodados. El inconveniente de los tres conductores surgió cuando los policías le notificaron que por tener sus verificaciones técnicas vencidas, los vehículos iban a ser secuestrados.

La coima

Según el expediente de la fiscal Liliana Picazo, los efectivos, sabiendo de la necesidad que tenían los remiseros de llegar a destino, más aún porque tenían pasajeros a bordo, le pidieron dinero a cambio de liberarles el paso. Uno de los uniformados adujo que cobraban “un porcentaje de las multas”.“Dame 300 pesos y se van” fue la primera oferta de los efectivos, pero los remiseros no contaban con ese dinero. Como alternativa, uno de los policías le dijo a uno de los choferes “dame 100 pesos y mándense mudar”, por lo que esa fue la cifra que finalmente quedó en manos de los agentes.Tanto Rojas como Javier dijeron por su lado “ese día no vi a ningún remisero pasar por el control”. El primero prestaba servicio adicional en el puesto de la DGR, mientras que el entonces muy joven agente cubría la guardia rutera en reemplazo de un superior. En el Tribunal Penal Nº 1, jugó a favor la reacción de al menos el denunciante, quien no los pudo reconocer. “Pasaron tres años y era de madrugada. Solo sé que eran dos policías” dijo.


Absueltos

Los magistrados  Eduardo D’Orsaneo, Martín Errecaborde y Ángel De Jesús Cardozo dictaron ayer la absolución para ambos imputados, por el beneficio de la duda.



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