Caso Marita Verón: la misionera también fue abusada por los acusados

Andrea D, retirándose del juicio. Foto: Gentileza La Gaceta.

Andrea D, retirándose del juicio. Foto: Gentileza La Gaceta.

Andrea D, la testigo clave en el juicio por el secuestro de María de los Ángeles Verón, sindicó a dos de los acusados como sus propios abusadores tras reconocer que vio a la chica tucumana en la casa y en el burdel donde era sometida. La testigo complicó a Liliana Medina y sus hijos, también imputados, que regenteaban burdeles en La Rioja.

Andrea D, la misionera considerada testigo clave en el juicio por el secuestro de María de los Ángeles “Marita” Verón, siguió declarando ayer en el juicio que se desarrolla en Tucumán y además de confirmar que vio a la joven tucumana en La Rioja, en la casa de Liliana Medina y en la whiskería “Candy”, aseguró que tanto la mujer como su hijo Gonzalo “Chenga” Gómez  abusaban de ella. Por su parte Medina negó las acusaciones y volvió a criticar el proceso donde  se revela su participación en redes de prostitución.

“Se que en este juicio voy a terminar condenada, pero algún día se conocerá la verdad, por eso estoy tranquila”, añadió la mujer acusada de obligar a “Marita” a prostituirse en La Rioja, en declaraciones al diario La Gaceta.

En la ampliación de su declaración que comenzó el martes, Andrea D. ratificó que vio a “Marita” en la casa de Medina y en el prostíbulo “Candy”, en La Rioja. Allí también, denunció, la obligaron a prostituirse y a tener relaciones sexuales con el hijo de Medina, “Chenga” y con la misma mujer que la explotaba.

La testigo respondió las preguntas de los abogados defensores, que la interrogaron acerca de su vínculo con Medina. “Ella confiaba en mí porque me contaba todo”, respondió la joven. Así, explicó, fue que le contó que a “Marita” la habían vendido a España.

 

Comprometidos

Según publica el diario Perfil en su edición digital, el testimonio de Andrea no tardó en provocar la ira y la furia de los imputados que, desde que comenzó la audiencia, trataron de descalificarla con gestos propios de un reality Show. Daniela Milheim, acusada de haber mantenido en cautiverio a Marita Verón, llegó a tribunales luciendo una nariz de payaso y al ser consultada del porqué de su llamativo look, respondió que se había disfrazado para la ocasión porque el testimonio de Andrea iba a ser una payasada.

Su testimonió no sólo sirvió para hundir a los riojanos, sino que además terminó de comprometer aún más la situación de María Jesús Rivero, ex esposa de Rubén “La Chancha” Ale, al asegurar que la vio en la casa de Liliana Medina y en el Candy ofreciéndole contactos de chicas para que sean explotadas sexualmente.

La testigo provocó una verdadera revolución durante su declaración, cuando reconoció a María Jesús Rivero, la ex esposa de La Chancha Ale, como una de las personas que iba a la casa de Liliana Mediana y El Candy para ofrecer chicas para que se prostituyeran.

El dato no es menor, si se tiene en cuenta que el testigo Julio Mafhaud había señalado que Rivero le había comprado un boliche con el objeto de reclutar chicas para ser explotadas sexualmente. Luego contó también que en dos ocasiones vio a Rubén La Chancha Ale por La Rioja para participar de las fiestas de cumpleaños de Liliana Medina y el Chenga Gómez.

Durante su relato, Andrea contó que Liliana Medina mantenía relaciones aceitadas con la policía y que cada vez que iba a haber un allanamiento, Carlos Luna, era el encargado de ponerlos en aviso para que las menores y demás chicas fueran trasladas a otros lugares: “En una oportunidad, Liliana Medina me pidió que retirara $50.000 de la caja de seguridad, que según dijo le debía dar al doctor Leiva para que tapara la denuncia que había en su contra en Tucumán, por el caso Verón”.