La Justicia de Misiones condenó a un sacerdote a 4 años de prisión por abuso

El padre Ladislao Chomin fue condenado por abusar de una niña.

El padre Ladislao Chomin fue condenado por abusar de una niña.

En un fallo ejemplar, la Justicia misionera condenó a  4 años de prisión efectiva al sacerdote Ladislao Chomin quien abusó sexualmente de una niña de 4 años en el instituto religioso San Josafat de Apóstoles, en 2003. Durante el juicio, fue estremecedor el testimonio de la madre de la víctima, quien relató que su hija le contó que el cura manoseó las zonas genitales en reiteradas oportunidades, la intimidaba para que no le contara a nadie y a cambio le daba caramelos. El condenado de 73 años fue juzgado por abuso simple sin acceso carnal, el Tribunal Penal 1 ordenó su inmediata detención y cumplirá la sentencia con arresto domiciliario.

 


Ladislao Chomin, sacerdote salesiano en Radio Libertad

Testimonio de Alicia, madre de la nena abusada

El condenado junto a su abogado

El condenado junto a su abogado

El Tribunal Penal 1 de Posadas, compuesto por los jueces Martín Errecaborde, Eduardo D´Orsaneo y Marcela Leiva, condenó a 4 años de prisión efectiva a Ladislao Chomin, sacerdote encontrado culpable de haber abusado sexualmente de Antonella, en 2003, cuando ésta tenía solamente 4 años.

Durante las jornadas que duró el juicio, en no más de dos semanas, los testimonios recepcionados por el tribunal llegaron desde los padres de las víctimas que denunciaron el aberrante abuso a la vicerrectora del San Josafat de Apóstoles, quien manifestó que Chomin mantenía una relación tan buena con los niños “que era un Dios para ellos”.

A pesar de los testigos que intentaron preservar la imagen del cura, fueron más fuertes los elementos probatorios que confirmaron la culpabilidad del sacerdote de 73 años.

Alicia, mamá de la víctima, declaró que la nena en 2003 le había contado que Chomin la llevó a su habitación sacerdotal “le pidió que le muestra su carita, le bajó la bombachita, le tocó la cola y luego de dio caramelos”.

En ese entonces el cura salesiano también atendía un kiosco situado dentro del instituto y hasta allí diariamente llegaba inocentemente con intenciones de comprar golosinas la niña de 4 años, que asistía al jardín maternal del establecimiento.

Antonella le contó a su mamá que en una de esas oportunidades, dentro del kiosco, el sacerdote la sentó en su regazo y le volvió a tocar sus partes íntimas.

Ante los magistrados se analizó un certificado médico de aquel momento, otorgado por un doctor que había atendido a la nena, luego de que ésta acusara dolores en su zona genital. Los resultados dieron cuenta entonces de un enrojecimiento en la zona perianal de la niña y como en aquella ocasión, en esta oportunidad especialistas descartaron una infección urinaria y hablaron de una lesión por “tocamiento”.

En sus alegatos, la fiscal Liliana Picazo ratificó las contundentes pruebas exhibidas a lo largo del debate, que apuntaban a Chomin, y solicitó para el cura la pena máxima prevista para el abuso simple, exigiendo además la prisión efectiva en cárcel común.

Tras deliberar por el lapso de una hora, el tribunal dio lugar a la solicitud de la fiscalía salvo en el pedido de encarcelación común, y el condenado, por tener más de 70 años,  pagará su pena en un domicilio que sería fijado en Colonia Liebig, Corrientes.

En dicho municipio correntino, Chomin vivirá en un domicilio que no será custodiado, sí deberá respetar restricciones como no salir de la casa y podrá recibir visitas.

 



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