Denuncian intrusión, saqueo y quemas en tierras de guaraníes

Devastación. La imagen revela el daño causado en las tierras guaraníes y en el medioambiente.

Devastación. La imagen revela el daño causado en las tierras guaraníes y en el medioambiente.

En Mado, un yerbatero quemó maderas para usarlas como leña en un secadero en el último monte virgen que quedaba en la comunidad. En San Ignacio, un supuesto representante de una ONG alambró las tierras para venderlas por parcelas. 

El cacique Hipólito Benítez leyendo la denuncia que realizaron en la comisaría.

El cacique Hipólito Benítez leyendo la denuncia que realizaron en la comisaría.

En los últimos quince días se registraron dos graves intrusiones y saqueo de tierras de aldeas guaraníes, que incluyeron quema de monte, alambradas y presiones a los aldeanos para abandonar sus territorios.

El primero de los casos se registró en la comunidad de San Ignacio, que  hace quince días sufrió la invasión de sus tierras de parte de un supuesto representante de la ONG Don Orione, que cercó dos parcelas con la intención de venderlas.

El autor fue identificado como Néstor Ríos, quien alambró y puso postes atravesando la comunidad, diciendo que eso pertenece a una ONG. El hombre argumentó que “hace 40 años la ONG tiene la pertenencia de ese lugar”. Se trata de lotes cercanos al río Paraná, de entre 2,5 y 2,5 hectáreas.

“Eso va contra ley de Tierras, que determina que esa tierra es de la comunidad guaraní”, replicó Arnulfo Verón, director de Asuntos Guaraníes, quien hizo la denuncia ante el ministerio de Ecología, que ya inició una investigación.

Los casos salieron a la luz por el accionar de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, que trabaja junto a las aldeas guaraníes para que se respeten sus espacios. Cuando se enteraron de la situación, integrantes de la APDH fueron a San Ignacio y retrataron mediante videos y fotos la situación. Acompañaron al cacique e hicieron la denuncia en la comisaría de San Ignacio, lo que logró frenar el accionar del supuesto representante de la ONG. En el caso de San Ignacio, se trata de 164 hectáreas que fueron confirmadas por la ley de Tierras como de propiedad guaraní.

 

En Mado, una yerbatera

El otro caso se dio en Mado, donde el lunes se detectó una quema en el último monte virgen que quedaba en la comunidad guaraní, que tiene una extensión de unas 500 hectáreas.

Según se denunció, un empresario yerbatero de esa misma localidad, inició la quema para utilizar la leña en su secadero.

“Se cree dueño del pueblo y utiliza como mecanismo la quema para apropiarse de la madera y lo usa en su secadero. Es un mecanismo frecuente. En este caso salta porque quemó el último monte que había. Quemaron hasta las pajas que se usaban para fabricar los cestos y provocó una huida masiva de animales”, contó una de las integrantes de la APDH.

Según Asuntos Guaraníes, se trata de tierras aptas que “se dieron como restitución para el ejercicio pleno de sus derechos, para la preservación, resguardo y sus prácticas culturales y costumbres. Restitución de áreas naturales donde ellos puedan expresar su cosmovisión”.

“En este caso, son 500 hectáreas que están rodeadas de pinares y chacras. De ahí los guaraníes se proveen de agua y elementos esenciales para su medicina. Pero quemaron el único y último monte”, se lamentó Verón. 

Según el funcionario, la metodología utilizada es de ataques breves: “Prenden fuego y al otro día llegan los motosierristas, hacen pilas de leños para cargar y una camioneta o pequeño camión se lleva la madera, incluso quemándose, para evitar ser alcanzados por Ecología”.

En el Ministerio iniciaron el viernes una investigación, tras reunirse con Verón y representantes del Consejo de Caciques Guaraníes, que expresó su preocupación por los ataques.

 



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