Así como la tasa de natalidad es alta, también aumentan los embarazos de riesgo y los partos anticipados, que obligan a los recién nacidos a pasar una temporada en Neonatología. Los casos del Hospital Madariaga y el sanatorio Boratti.
Durante 2011 se inscribieron en Misiones 30.407 nacimientos, 3,04 por ciento más que en 2010. El número de nacimientos se ha ido incrementando en los últimos años, pero proporcionalmente el porcentaje de nacimientos de bebés prematuros, crece casi de manera alarmante. Del total de nacimientos, un 20 por ciento son niños que nacieron antes de término. En todo Misiones, el hospital Madariaga y el sanatorio Boratti son los más elegidos para la llegada de niños al mundo. Y en ambos nosocomios, se destaca por su profesionalismo, el equipo de Neonatología, primer contacto con el niño que nació en forma prematura o con problemas de salud.
En Posadas, en el sector público, el número de nacimientos se incrementó 15 por ciento, lo que hizo un total de 4.950 durante el año 2010 y de 5.130 partos en el 2011, lo que hace un promedio de entre 450 y 470 nacimientos mensuales. Mientras que en lo que va del año se produjo una cantidad superior a los 1.062 nacimientos. El Hospital Materno Neonatal de Nivel III atiende unos 530 partos por mes, de los cuales entre el 30 y el 35 por ciento son embarazos de alto riesgo.
Por su parte, el servicio neonatal con mayor antigüedad en el sector privado es el del sanatorio Boratti, que anualmente atiende unos 1.500 nacimientos y un promedio de 130 mensualmente. De ese total, entre un 18 y un 20 por ciento de bebés se derivan al servicio de neonatología, básicamente por tres razones: la principal causa son los nacimientos antes de las 36 semanas, seguidos por los recién nacidos en término que al momento de nacer tuvieron alguna complicación, como una circular de cordón muy ajustada, no eliminar el líquido o no respirar enseguida-, y por último aquellos bebés que nacieron a término pero que vienen con algún problema diagnosticado previamente.
El director ejecutivo del Hospital Materno Neonatal, Hugo Ocampo, indicó que dentro de terapia y diariamente se atiende bebés con estados de salud muy delicados. “Algunos nacen con solo 600 gramos, lo que significa un trabajo complejo para todo el manejo que esa situación requiere, además se necesita personal capacitado para ello también”.
En el Boratti, asimismo, el recién nacido con menor peso que trataron hasta el momento tenía 600 gramos. Al respecto, el director médico del sanatorio, Manuel Riera indicó que “los prematuros generalmente tienen muy bajo peso, lo más bajo que hemos tratado son de 600 gramos en adelante, bebés de 23 semanas, en eso se fue evolucionando porque antes el piso era de un kilo”.
Para Riera, en los últimos tiempos el número de embarazos con peligro de aborto y de nacimientos prematuros va aumentando a pasos agigantados y consideró que gran parte de estos problemas está vinculado al estrés laboral o familiar, el tema económico y a enfermedades nuevas o que han reaparecido. Asimismo indicó que la provincia tiene una de los índices más altos de nacimientos y de madres jóvenes, que pueden tener problemas con su embarazo o a la hora del parto porque llevan embarazos no controlados, ocultos durante un tiempo, prácticas nocivas como el consumo de cigarrillos y la ingesta de alcohol.
Otro factor que se ubica en el otro extremo son los casos de madres de más de 40 años, que por una maternidad postergada -sobre todo en determinado sector social- o por una patología o enfermedad de base que les impide quedar embarazadas o les produce abortos, recurren a los embarazos por técnicas asistidas que resultan en nacimientos prematuros o gemelares. “Enfermedades autoinmunes propias de la madre, enfermedades infecciosas como la toxoplasmosis, la rubéola, el citomegalovirus, suelen ser enfermedades que afectan a la mamá en el primer trimestre del embarazo, entonces afectan al feto y la naturaleza es sabia, a veces permite que siga el embarazo y a veces si es un producto que no va a ser con un buen resultado se produce un aborto espontáneo”, señaló Riera.
Avances en la tecnología
Según indicó Riera, hoy gracias a los avances en los estudios prenatales se puede conocer previamente qué chicos vienen con problemas, lo cual les ayuda a esperar más preparados este tipo de embarazos. Para ello se realiza un trabajo en conjunto con los obstetras, quienes informan si el bebé viene con un problema intestinal, digestivo, cardíaco o neurológico, y entonces ya se habla con los padres para que sepan que van a ir a neonatología.
Asimismo señaló que los prematuros generalmente tienen muy bajo peso. “Lo más bajo que hemos tratado son de 600 gramos en adelante mientras que cuando nosotros empezamos la neonatología hace 25 años nuestro piso era un kilo, sabíamos que un bebé de un kilo se podía salvar y de ahí para abajo prácticamente era muy difícil, hoy ese piso lo bajamos a 600 gramos”.
Riera consideró que lo que incidió en esta evolución del servicio fueron los avances en la tecnología para los controles médicos, los diagnósticos prenatales adecuados, la rapidez para actuar en el momento, la aparatología, y la formación del recurso humano tanto médicos como enfermeros.
Además, hay avances en cuanto a las cirugías que se realizan en el sanatorio y que tiempo atrás debían ser derivadas a centros de salud de Buenos Aires. Así, las afecciones que hoy operan en un prematuro son aquellas vinculadas a la parte intestinal y hace unos 8 años, un tipo de cirugía cardíaca de cierre de ductos muy específica del prematuro. “Acá se pueden operar las malformaciones intestinales, que son la atresia del esófago que es cuando está cerrado, la atresia anal (el ano imperforado), atresia intestinal. Se hacen algunas operaciones cardíacas y neurológicas en casos donde hay patologías como la hidrocefalia”, dijo Riera.
Remarcó que actualmente en el 90% de los casos, la cirugía se realiza en la misma neonatología. “Antes los llevábamos al quirófano, que es un ambiente hostil para el bebé porque es un ambiente frío, grande, pero hoy se lo opera en la misma incubadora”. Sin embargo, aparte de transfusiones intra-útero que sólo llevan a cabo algunos médicos, aún no se ha llegado a realizar cirugías intrauterinas.
En el Hospital, este año se estaría culminando la remodelación y extensión de la unidad de terapia neonatal. En ese sentido, el director médico, Hugo Ocampo, indicó que “se está trabajando, con el fin de llevarla al doble de su capacidad actual de 43 camas y de 8 en el sector de terapia intensiva, de las cuales por su alto uso, por lo general no hay disponibles y con la construcción de este año también se está trabajando para llevar al doble de capacidad a la unidad de terapia intensiva.








