Boca derrotó a River por 2 a 0 con goles de Nicolás Blandi en lo que fue el primer superclásico del año disputado ayer por la noche en la ciudad chaqueña de Resistencia. El árbitro, Diego Abal expulsó a Alejandro Domínguez, de River, y Facundo Roncaglia, de Boca. La revancha será el domingo en Mendoza.
La tranquilidad de un campeón invicto, contra la necesidad de un gigante del fútbol mundial que se fue a la B Nacional. Uno se jugaba casi nada. El otro, mucho. Desde lo anímico, que se entienda: Boca piensa en la Libertadores y River, en ascender de inmediato.
Un arranque demoledor de los de Almeyda, provocó cuatro llegadas, siendo la más clara un mano a mano de Funes Mori con Orión, que el delantero de River remató desviado. Parecia que el «Millonario» se lo llevaba por delante. Pero el campeón, astuto y en paz, esperó y en la primera que tuvo metió la estocada: la recibió (en off side) Muche por derecha y envió un centro perfecto a la cabeza de Nicolás Blandi, que puso el 1 a 0 con un gran cabezazo.
Listo, la euforia de River desapareció. El equipo de Falcioni se acomodó y bastó que Domínguez perdiera la cabeza por un foul que él consideró no cobrado. Le dio una patada de atrás a Ledesma, Abal le perdonó la vida con una amarilla, pero el «Chori» le reclamó y el árbitro le sacó la roja. Adiós partido y apenas promediaba el primer tiempo. Boca se acurrucó contra Orión y River dejó de llegar.
Apenas el ratito posterior a la correcta expulsión de Roncaglia en el segundo tiempo, pareció que los de Almeyda podía empatar. Pero enseguida, el desborde de Colazo y el implacable Blandi sentenciendo el duelo. Lógica pura en Resitencia. El domingo se volverán a ver las caras en Mendoza.
Fuente: Infobae








