El joven sueño de dos misioneros que apuestan al desarrollo industrial

Apoyo. Pablo Edelman recibió el crédito de Amado Boudou y Débora Giorgi.

Apoyo. Pablo Edelman recibió el crédito de Amado Boudou y Débora Giorgi.

Rubén y Pablo Edelman son dos posadeños que esta semana recibieron el apoyo de Nación para llevar adelante iniciativas que podrían sustituir importaciones y generar fuentes de trabajo. Los inventos podrían ser exportados. 

Poco a poco va cobrando forma el joven sueño de dos misioneros que apuestan al desarrollo de la industria local. Las ideas pertenecen a Rubén y Pablo Edelman, posadeños que esta semana recibieron el apoyo de Nación para concretar dos proyectos que vienen trabajando desde hace un tiempo, pero que, como toda idea necesitaba de capital para dar sus primeros pasos.

La historia de estos dos hermanos bien podría asemejarse a la de millones de jóvenes de la Argentina que no bajan los brazos y esperan que alguien confíe en ellos para mostrar al país, y porque no, al mundo que aún hay mucho por hacer.

Egresados de la Epet 2 y del Instituto Escuela Jardín Modelo, Rubén y Pablo separaron por algún tiempo sus vidas. Uno estudió Ingeniería y el otro armó sus valijas rumbo a Israel, para volver a juntarse años más tarde y proyectar varias ideas juntos. Fue así que después de tanto imaginar y golpear puertas, lograron recibir el dinero que les hacía falta para concretar esas iniciativas.

Se trata de dos proyectos que llegaron a Nación gracias al programa “Capital Semilla” que impulsa la casa militante en Misiones.

Uno de ellos es un fluorescente especial para lugares donde se manipulan alimentos, o donde hay gran concentración de personas, como por ejemplo las escuelas. Actualmente cuando los fluorescentes explotan despiden una sustancia tóxica, contaminante que permanece en el ambiente y es nociva para la salud. Lo que ambos jóvenes diseñaron es un tubo especial con una protección, para que, en caso de se rompa no expulse esa sustancia.

Los tubos que existen en el mercado en la Argentina son traídos de Brasil, con lo cual, de funcionar el proyecto sustituiría además importaciones. Para ese proyecto, recibieron 30 mil pesos, con lo que comprarán insumos y herramientas para desarrollarlo.

 

“Nosotros queremos apostar a que se fabriquen en Misiones, tenemos intenciones de instalarnos, si se puede, en el futuro Parque Industrial de Posadas”, aseguró Rubén.

La otra iniciativa, se basa en un sistema de alarma por mensaje de texto. Se instala en un grupo electrógeno que, en caso de detectar una falla avisa automáticamente al encargado de mantenimiento del equipo por mensaje de texto, informando cuál es la falla, cómo se originó y cual sería la posible solución.

En paralelo, desarrollaron un software de alerta ante el robo del auto. Instalado de la misma forma, en caso de que el vehículo sea víctima de un robo, se da aviso al dueño a través de un mensaje de texto, con la ubicación exacta mediante un sistema GPRS. El propietario además puede dar órdenes como cerrar las puertas o encender la alarma. Finalmente, este mecanismo también puede funcionar dentro del hogar. “Si yo estoy fuera de mi casa y quiero que esté fresca, envío un mensaje de texto para encender el aire acondicionado, o si quiero que tenga calefacción lo puedo encender desde donde este con el sms. O si por ejemplo estoy de viaje, puedo pedir que encienda las luces para dar la sensación de que hay alguien en la casa”, explicó Rubén. En este caso, recibieron 41.500 pesos, con el que apuestan al desarrollo del software.

Los jóvenes de 28 y 26 años, actualmente tienen un negocio en avenida Rademacher de Posadas, pero piensan que en poco tiempo más podrán ampliar sus horizontes.

“Mi hermano tiene unas ideas buenísimas, a él se le ocurre y entre los dos las ejecutamos. Nosotros tenemos muchas ideas en la cabeza, pero imaginate, somos dos chicos necesitábamos el capital, cuando íbamos al banco a contarles de nuestras ideas se nos reían en la cara, nadie apostaba a lo nuestro, por suerte gracias al programa llegamos a Nación para conseguir ese capital que son préstamos de honor, es decir si el proyecto funciona no tenemos que devolver la plata, pero si no funciona se devuelve a tasa cero. La idea nuestra es quedarnos y apostar a Posadas, que debe cambiar la matriz productiva e instalar una industria que genere fuentes de trabajo”.

En 15 días llegarán los fondos de Nación para que Rubén y Pablo pongan manos a la obra.

 



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