Crucero no pudo con Central Córdoba

A pesar de jugar mejor que su rival, El Colectivero perdió 1 a 0 en Santa Inés por la duodécima fecha del Argentino A. El gol de la visita lo convirtió Agustín González Tapia a los 58 minutos de la segunda parte.

 

 

Ahora los misioneros siguen siendo pu

Crucero venía dulce con 8 partidos sin derrotas y el liderazgo cómodo en la tabla. Después de un primer tiempo donde desperdició innumerables situaciones para convertir, en la primera que tuvo Central Córdoba, facturó. El equipo del Profe Córdoba ganó 1 a 0 y dejó con una mueca de preocupación al Colectivero que sigue puntero.

 

Hay reglas en el fútbol que son inquebrantables. Goles que no se convierten, indefectiblemente se sufren, prácticamente un adagio de este deporte que apasiona en el país y que se traslada a cualquier categoría y rincón de la Argentina. Este domingo, en Santa Inés, Crucero del Norte tenía otra buena oportunidad ante su gente, de mostrar sus credenciales de puntero y sacarle más ventaja a sus perseguidores. Con un andar sólido y prolijo, el equipo de Pedro Dechat recibió a Central Córdoba de Santiago del Estero, peregrinando en los últimos puestos de la tabla y con un dibujo táctico que, en teoría, parecía muy mezquino. Al final, los dirigidos por El Profe Córdoba frenaron la marcha del Colectivero, al que derrotó por 1 a 0 con una exquisita definición del volante Agustín González Tapia a los 12 del complemento. Una pequeña llamada de atención al elenco misionero, que sigue líder pero ya no con tanto margen, tras resignar el invicto en casa por culpa de todos los goles que se fallaron en el primer tiempo.

Dos partidos en uno, comentaron varios hinchas después del partido y realmente poco se pareció un tiempo del otro. En el período inicial, Crucero agarró la batuta, fue al frente con el reaparecido Mosevich como volante por derecha y hasta se animó Ricardone por el mismo carril. De ese tándem, más las diagonales de Márquez, se generaron cuatro oportunidades de gol que Leandro Martínez (especialmente) y compañía no supieron concretar. Un doble cabezazo en el área con Leandro Martínez definiendo cerca de un palo, fue el primer aviso. Después Márquez tardó en un mano a mano permitiendo la reacción de un defensor. Enseguida Ricardone llegó al fondo y con Burtovoy vencido, en la línea salvó un defensor y otra jugada similar derivó en una definición defectuosa del 9 (Martínez) quien debajo del arco en lugar de empujarla al fondo de la red, la frenó con el taco.

No es la primera vez que a Crucero le cuesta cuando no convierte en el primer tiempo, sin embargo, en partidos próximos pasados, mostró mucho carácter para revertir situaciones muchos más complicadas. Lo extraño fue que el escenario se presentaba ideal, con un elenco santiagueño que jugaba con un solo punta y una línea de cuatro de mucha gente alta que tenía la ayuda permanente de Carbajal por izquierda. De los pies de Agustín González Tapia salía la claridad, sobre todo porque los medios locales no presionaban, aunque Sacripanti arriba poco podía hacer contra cuatro defensores. Pero cuando hubo un hueco en la defensa, ya jugándose el segundo tiempo, González Tapia recogió un rebote y definió con mucha clase pegándole con el borde interno de su botín derecho, para decretar el 1 a 0.

Ese gol provocó cierto desorden en Crucero, algunos intentaban alguna patriada y en esos minutos (a partir de los 12), Central Córdoba tuvo espacios como para liquidar con un remate a la carrera de Carbajal y un cabezazo de Álvarez que apenas se fue desviado. Dechat movió el tablero, mandó a Buera bien abierto a la derecha, Batista saltó en lugar de Nievas y reapareció en los últimos minutos Del Bono, pero los santiagueños estaban decididos a defender la diferencia y casi todos los centros desde los costados, fueron rechazados por los visitantes. Salvo un cabezazo de pique al suelo de Martínez, que Burtovoy (gran figura) sacó al córner.

Más que ganarlo Central Córdoba, lo perdió Crucero, que sintió el desgaste en el segundo tiempo y extrañó a algunos de sus titulares, ausentes por lesiones. Algún fanático puede pensar, “mejor perder ahora que en la etapa decisiva” y algo de razón tiene. No es para alarmarse sino para bajar los decibeles y recordar que hay mucho por jugar en una zona muy pareja. La punta continúa como aliada y ahora vienen dos partidos consecutivos como visitantes para volver al camino de la solidez defensiva y la contundencia en ataque.

nteros, pero solo a uno de Gimnasia y Tiro de Salta.