Números que presionan

Escribe Juan Carlos Argüello, jefe de Redacción de Misiones On Line 

Misiones tiene el mayor porcentaje de población joven del país. El 32,5 por ciento de los misioneros tiene entre cero y catorce años, doblando a Capital Federal, con apenas un 16 por ciento, la ciudad con más “viejos” . Misiones, con 1,1 millones de personas es la novena provincia con más habitantes y la mayor del NEA. Los datos, que surgen de la sumatoria definitiva del Censo realizado el año pasado, dejan muchas lecturas. La primera, que más que nunca se justifica una revisión de los fondos que recibe la provincia a través de la coparticipación federal. Hoy los misioneros reciben menos fondos per capita que todas las provincias de la región, pese a que son más y la economía es bastante superior a la del resto de los distritos del Nordeste. Las iniciativas para recuperar fondos ya se pusieron en marcha; en la provincia con reclamos políticos de parte del gobernador Maurice Closs y en el Congreso, a través de una iniciativa presentada por el senador Eduardo Torres, que plantea la creación de un fondo de reparación histórica y una condonación de las deudas generadas en la última década del siglo pasado, que fueron refinanciadas, pero generan un alto costo presupuestario desde este año.

La segunda lectura, no menos relevante, es que hay un vasto sector de la población que requiere especial atención. Con la multiplicación de escuelas y los recursos volcados a la educación como política constante en los últimos ocho años, se atiende el ahora de esa masa de cero a catorce años.

Es clave el aporte de la Asignación Universal por Hijo para la cobertura social de unos 150 mil niños, ya que Misiones -además- es una de las provincias con mayor porcentaje de la población en la pobreza, pese a haber bajado de un altísimo 60 por ciento al 20 por ciento actual. A eso se suma la creación del plan Hambre Cero, una de las políticas focalizadas más acertadas de los últimos tiempos para la atención específica de la desnutrición, el núcleo más duro, consecuencia de esa pobreza. Ya se recuperaron más de cinco mil chicos, que pueden aspirar a un futuro en mejores condiciones. Pero la decisión de ampliar el programa a chicos de bajo peso, de cero a dos años, anunciada esta semana, permitirá que no caigan en la desnutrición y ponerlos en igualdad de condiciones con los chicos que sí pueden acceder a una alimentación completa. La decisión es clave, porque es cuando los más pequeños desarrollan su capacidad cognoscitiva. Si en ese tiempo no tienen la alimentación necesaria, ya es tarde. 

La tercera mirada que no puede soslayarse es la presión que significan esos miles de niños y adolescentes para el futuro de Misiones. En cuatro o cinco años, habrá una masa de no menos de cien mil personas nuevas que querrán incorporarse a la economía: requerirán trabajo y en no mucho tiempo más, viviendas y lugares donde vivir. No es un dato menor, en una provincia en la que la demanda habitacional es elevada, pese a que en los últimos ocho años se logró construir 24.209 viviendas con 388.993 personas beneficiadas. El déficit logró reducirse en forma cuantitativa el 43,8 por ciento, mientras que cualitativamente, mejoró 17,5 por ciento, lo que hace un promedio de 27,9 por ciento.

Es una bomba que puede explotar si no se toman medidas desde ahora. No es casual que el Gobernador haya puesto como uno de los principales temas de la agenda el acceso a la tierra. No deberían sorprender las gestiones del Gobierno para recuperar propiedades improductivas en manos de unos cuantos terratenientes para redistribuirlas entre quienes la utilizan y quienes las necesitan. El Estado ya compró miles de hectáreas en varios departamentos y se sabe que hay gestiones abiertas para negociar otras extensiones con dueños que ni siquiera viven en Misiones y empresas que explotan miles de hectáreas.

La política de incentivar al agro misionero es fundamental no sólo para alcanzar el ansiado autoabastecimiento alimentario, sino para mantener la población rural y evitar bolsones en las grandes ciudades. El Gobierno volcó millones de pesos a las chacras misioneras y mantiene como una de las prioridades al desarrollo de la economía, que para el año que viene volverá a ocupar un sitial de privilegio en el reparto del presupuesto. Por eso, hay enojo con la falta de acompañamiento de algunos sectores en la búsqueda de mejorar la distribución de la riqueza y mejorar las condiciones de los trabajadores rurales.

El Gobernador volvió a cuestionar la poca eficacia del Instituto Nacional de la Yerba Mate, que hasta ahora no pudo cumplir su rol principal, que es el de fijar el precio del producto, pero además, poco ha hecho para ayudar a los productores y tareferos, los eslabones más golpeados de la cadena yerbatera. En el 40 aniversario del Movimiento Agrario Misionero, Closs recordó que “tendrían que haber distribuido 10 millones como hicimos nosotros con los 35 que le pedimos a la Presidenta”. Agregó que algunos directores por la Producción y las Cooperativas son funcionales a otros sectores, más poderosos. Ante esta situación, trascendió que en la Legislatura se prepara una iniciativa para que el Inym deje de ser un organismo burocrático que prácticamente no cumple ninguna función esencial en la producción. El diputado Salvador Cabral Arrechea adelantó que se estudia un proyecto de ley para que se cree un organismo provincial -o con la participación de Corrientes- para que el precio se defina en la cuenca yerbatera y de alguna manera, se ponga énfasis en la protección de los sectores más débiles. Todo lo contrario de lo que se hace ahora. “Al Inym le hace falta un mecanismo de transparencia que le posibilite dar resultados en favor del pequeño productor y que logren llegar a un precio”, cuestionó el jueves el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira.

Otro frente que se debe atender y que requiere de un fuerte compromiso empresario, es mejorar las condiciones laborales de los trabajadores misioneros. Está claro que la desocupación es una de las más bajas del país, pero sigue siendo elevado el porcentaje de trabajo en negro. Lo cierto es que hay empresarios buenos y hay empresarios malos, que son capaces de esconder a empleados en un baño para eludir los controles laborales en la Costanera de Posadas o tener a casi todo su personal en negro como detectó la Afip en operativos en aserraderos de Hipólito Yrigoyen, Jardín América y Puerto Leoni. Si no hay un acompañamiento empresario, el ingente esfuerzo del Estado puede caer en saco roto. Son tiempos de vacas gordas y son pocas las excusas que les quedan a estos empresarios para no cumplir con la ley y, sobre todo, con la responsabilidad social que les cabe.

El propio gobernador advirtió que para sostener políticas de inclusión social, como las que encaró la Renovación, es fundamental que se sostenga el modelo nacional. Fue claro a la hora de pedir el voto para los candidatos renovadores en octubre y para la presidenta Cristina Fernández en particular. “Nuestros candidatos son los que ayudarán a sostener la gobernabilidad de la Presidenta, pero a la vez, defenderán los intereses de los misioneros y son fundamentales a la hora de gestionar las cosas que necesita Misiones”, dijo Closs en un acto con empresarios y obreros de la construcción.

Es que aun en la confianza de repetir con comodidad el triunfo en octubre, la Renovación se puso como objetivo recuperar votos que se fueron en agosto especialmente hacia el Frente para la Victoria y en menor medida hacia el radicalismo. “Sabemos que hubo una fuga de votos y los vamos a recuperar”, definió Claudia Gauto, quien, de acuerdo a los resultados obtenidos en junio, ingresaría como cuarta diputada nacional de la Renovación. En cambio, de acuerdo a los datos de agosto, debe recuperar varios miles de votos para alcanzar esa banca.

La decisión de la Renovación abre un gran interrogante sobre el desenlace que tendrán las demás candidaturas en disputa. Si el oficialismo vuelve a obtener el mismo caudal de junio, el principal perjudicado será el Frente para la Victoria, que lleva como candidatos al Senado a Juan Manuel Irrazábal y a la Cámara baja a Julia Perié, quien busca su reelección. Ellos terminaron segundos, con un puñado de votos más que el radicalismo, que tiene otro motivo de preocupación: la perfomance de Ramón Puerta.

El apostoleño está convencido que llegará al Senado como “único representante opositor”. La lectura del actual diputado nacional es que los votos de otras vertientes peronistas que compitieron en agosto con poca suerte, se sumarán a su candidatura y que el radicalismo perderá muchos de los obtenidos en la interna. “Personalmente saqué más del doble que la candidata radical”, dijo por María Losada, quien cosechó 25 mil votos para imponerse en la interna a otras tres listas.

Sin embargo, otros candidatos que ya no participarán en octubre, alentaron a votar a la Renovación, como Ricardo Andruszyszyn.

La pelea por las bancas nacionales se completa con la situación local, donde la oposición insiste con reclamar por el sistema de reparto de cargos que hizo el Tribunal Electoral de acuerdo a los votos obtenidos en junio: a la Renovación le alcanzó para 18 y eso fue lo que le otorgó el organismo electoral. Pero los opositores pidieron ahora juicio político a sus integrantes, reclamando el acceso a bancas para las que no les alcanzaron los votos. La estrategia tiene el respaldo técnico y político del Colegio de Abogados, puesto en militante opositor, pese a la queja de muchos colegiados que no se sienten representados por el accionar de Rodrigo Bacigalupi.

 

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