El procedimiento se realizó el martes ante la detección de plantas de lapacho apeadas. Los guardaparques fueron, alertados por pobladores de Urquiza. También se constató desmonte de bosques protectores en pendientes y cursos de agua.
Ante las denuncias recibidas funcionarios e inspectores forestales del Ministerio de Ecología en conjunto con la Policía y Gendarmería Nacional ingresaron al Lote D, del municipio de General Urquiza, en San Ignacio, en el paraje conocido como Colonia Gisela, Montes de Ñacanguazú, inmueble propiedad de la Empresa Mayerga S.A.
En el lugar la patrulla ecológica encontró en pleno trabajo a los obreros de la firma los cuales se hallaban apeando árboles de la especie protegida por la Ley Provincial XVI N° 91, Lapacho Negro, la normativa considera al Lapacho Monumento Natural y está fuera de todo tipo de comercialización.
El predio cuenta con un permiso de conversión otorgado por el Ministerio de Ecología en 2007, sin embargo es obligación del titular del inmueble respetar de manera estricta los bosques protectores en pendientes superiores al 15 por ciento así como conservar con bosque nativo el triple del ancho de los arroyos, a los fines de cuidar la producción de agua limpia de los cursos de agua, esencial servicio ambiental que brindan los bosques.
En cuanto a la madera protegida, se hallaron en el lugar ocho Lapachos Negros apeados que totalizaron 11,79 M3, equivalente a dos cargas de camión.
Todas las maquinarias que se encontraban trabajando fueron decomisadas: dos tractores Fiat R-60, un camión Salustro, y una motosierra marca Sthil MS 460 los cuales fueron caucionados y depositados en la Sección Jardín América de Gendarmería Nacional, fuerza que brindó apoyatura en el operativo. El permiso se encuentra suspendido hasta tanto se sustancie el sumario administrativo correspondiente y el/los infractor/es regularicen su situación ante el Ministerio de Ecología y R.N.R.
Como consecuencia de la infracción los responsables enfrentarán severas multas por el apeo de la especie, la cual puede ascender hasta 20.000 litros de combustible por cada ejemplar de lapacho negro apeado, según se desprende de la Ley que los protege.
El desmonte ilegal de árboles nativos es una de las infracciones que más se detectan y sujetan a los infractores a severas multas y al decomiso de todos los elementos que sean utilizados para extraer la madera.
Este es el segundo operativo en el año en el que se decomisan ejemplares de Lapacho Negro.
En mayo, 34 ejemplares fueron talados en una propiedad del diputado nacional Ramón Puerta que estaba siendo explotada por otro empresario.
Hasta ahora, sigue el proceso judicial abierto, ya que el ex gobernador apeló las multas aplicadas.
Sanciones más severas
El Ministerio de Ecología viene realizando constantes campañas de concientización acerca del valor de los bosques nativos que ayudan en la captura de carbono y reducen el efecto invernadero, contribuyen a la belleza del paisaje y forman parte de la identidad cultural de todos los misioneros.
El gobierno de Misiones reiteradamente ha expuesto ante las autoridades nacionales, e incluso ha presentado distintos proyectos de ley por intermedio de sus representantes ante el Congreso de la Nación, a los fines de que hechos de este tipo, que afectan severamente el ecosistema, y que pueden generar agotamiento de los cursos de agua, erosión o deslizamiento de suelos y extinción de especies de fauna y flora, sean considerados delitos ambientales mediante la incorporación al Código Penal, lo que permitiría además de las multas económicas a los infractores, penarlos con privación de la libertad en los casos que correspondiere.







