Moconá SA desmiente amenazas a colonos y acusa a especuladores

Las tierras recobraron valor económico tras el asfaltado de la ruta Costera 2.

Las tierras recobraron valor económico tras el asfaltado de la ruta Costera 2.

Es la empresa propietaria del Lote 9, en Colonia Pepirí. Varios ocupantes denunciaron amenazas y una acción de desalojo. Ahora El Moconá SA los acusa de hacer ocupaciones ilegales alentados por empresarios de la región, con fines de explotación turística. La postura oficial de la empresa 

La empresa El Moconá SA desestimó las denuncias de colonos radicados en Colonia Pepirí y consideró falsa e injuriosa las acusaciones de amenazas presuntamente ocurridas en el lote 9, propiedad de esa compañía. Asimismo, los propietarios de esas tierras reconocieron la existencia de un conflicto por la tenencia con alrededor de 31 familias. Si bien admitieron la radicación de un colono hace varias décadas, al que aceptan que ocupe el lugar, denunciaron que algunos especuladores inmobiliarios de la zona “tenían su quintita de fin de semana”, que contrataban precarios cuidadores radicados en el lugar hace solo siete años.

La empresa reafirmó su compromiso con la búsqueda de solución del conflicto y en un comunicado informó que con varias familias han logrado acuerdos.

Sin embargo, destacan que la postura intransigente de un par de lugareños, mantiene un conflicto que ha sido judicializado.

 

La carta de la empresa

“Realmente como empresa nos hemos sentido muy confundidos por la publicación de Misiones On Line del 3 de julio”, comienza diciendo la misiva, donde consideran que se “reflejaban hechos falsos sobre procesos de ocupación ilegal en la Reserva de Biosfera Yabotí, ya que sabemos del compromiso reiterado de este medio (Misiones On Line) con la preservación de la selva misionera y de la preocupación de la línea de editorial por procesos de ocupación con destrucción de la selva reflejada en tantos artículos durante los últimos siete años.  Desde nuestro punto de vista entendemos que han abusado de su buena fe y  Misiones On Line ha confundido a colonos radicados en la Colonia Pepirí de larga data, con ocupaciones ilegales llevadas a cabo durante los últimos siete años por algunos pequeños empresarios de la región del alto Uruguay que, sin vivir en el área, ocupan nuestra propiedad financiando a cuidadores para garantizarse “chacras” en un área turística por excelencia”, dice el comunicado de El Moconá SA, reconociendo la existencia en el lugar de “colonos radicados en la Colonia Pepirí de larga data”. 

Posteriormente, el escrito continúa: “Bajo el título Amenazas en el Lote 9 estas personas  difunden una versión totalmente falsa e injuriosa sobre nuestra empresa El Moconá SA, designada ominosamente en esa nota como “La Compañía” ya que no consta vinculación alguna que hayan sido alguna vez empleados de nuestra empresa, que durante cuatro generaciones ha brindado un marco de protección social a sus empleados y que fue reconocida como una empresa forestal líder de argentina. Nuestra empresa es una de las más antiguas de Misiones, fue fundada en 1907 y actualmente la cuarta generación que desde el 2007 ejercemos la administración nos hemos orientado a resolver el conflicto de la ocupación ilegal de forma pacífica y negociada recuperando el área  ocupada por aproximadamente 31 familias y algunos especuladores inmobiliarios que tenían su quinta de fin de semana. Al efecto ofrecimos comprar sus mejoras o entregarles la propiedad con títulos legales, de otras tierras más cercanas al Soberbio, con mejor acceso a servicios. Años después todos los ocupantes con los que logramos solucionar el conflicto viven con sus familias en chacras y han progresado y mejorado su calidad de vida lo cual nos genera una gran satisfacción y demuestra que ha sido el mejor camino”.

El comunicado remitido por la gerencia de El Moconá SA, sigue expresando que “Algunos, que preferían no seguir viviendo en la zona optaron por recibir dinero, pero la gran mayoría aceptó la relocalización, con el traslado a nuestro cargo, así como la construcción de una nueva escuela, por un costo superior a los $100.000; obra solventada pura y exclusivamente por nuestra empresa. Mantenemos con dichas familias cordiales relaciones, y seguimos aportando para mejoras edilicias y otros bienes. Todo esto es muy fácilmente comprobable por ustedes”.

En otra parte, el escrito menciona a “dos personas” aunque sin identificarlas ni relacionarlas con el informe periodístico de Misiones On Line: “Muy distinta es la situación con dos personas que se negaron rotundamente a un acuerdo razonable, pretendiendo en base a supuestas influencias y especulando con el futuro valor inmobiliario de ese sector cifras irrazonables; fueron ellos los que no nos dejaron más remedio que iniciar acciones para su desalojo. Dentro de ese juicio el juez invitó a las partes para acordar y nuevamente las pretensiones fueron desproporcionadas. Se realizaron tres audiencias; lastimosamente sin llegar a acuerdo”.

Además asegura que son falsos los dichos de algunos de los entrevistados en la nota sobre Colonia Pepirí, quienes relataron que fueron amenazados y que incluso habían envenenado el agua que bebían, aunque sin responsabilizar concretamente a alguien por la autoría. Al respecto, la gerencia de El Moconá SA, expresó “no sé si es necesario aclarar que son totalmente falsas las pretendidas amenazas y envenenamiento de arroyos, pues los únicos agro tóxicos del sector son los vertidos por dichas personas para el cultivo del tabaco, a lo que suman la pesca ilegal con redes; con fines puramente comerciales en cantidades escandalosas depredando nuestro preciado recurso. Dichas acciones están documentadas y sumariadas reiteradas veces en intervenciones del Ministerio de Ecología; ente de contralor en la Reserva de Biosfera y presentadas como pruebas en el juzgado. Y justamente, como siempre nos manejamos con respeto, nos vemos obligados a negar categóricamente por ser falso el hecho de la existencia de supuestas amenazas; las que nunca existieron de nuestra parte y, es más, aún ingresan y deambulan por el inmueble. Si fuese tal como lo describen, no se les permitiría el ingreso”.

El escrito termina diciendo: “Dejar las cosas como están significará el avance incontrolado de la frontera agrícola a través de la intrusión, perdiendo un lugar y espacio único e inigualable de nuestra provincia. Estamos aún a tiempo de poder reparar y proteger dicha área”.

 



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