Técnicos de la cartera que conduce Julián Domínguez se reunieron con directores del Inym. Desde el ministerio pidieron que los yerbateros justifiquen con datos y proyecciones el pedido de cupificación y expliquen cómo controlarán la calidad de lo consignado.
Con la idea de agilizar la puesta en marcha del Mercado Consignatario para la Yerba Mate, comenzaron las reuniones entre técnicos del ministerio de Agricultura de la Nación y representantes del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym). Desde la cartera que conduce Julián Domínguez pidieron precisiones respecto a cómo se almacenará el material consignado, los mecanismos de control de calidad que se aplicarán y si resultará necesario instrumentar un mecanismo de regulación de la oferta de materia prima como medida de acompañamiento. También se tocó el tema del financiamiento, pero ambas partes coincidieron en que primero hay que resolver todas las cuestiones técnicas, ya que solo entonces se podrá determinar cuánto dinero es necesario para arrancar el Mercado.
La reunión se realizó antes de ayer en Buenos Aires, por el Inym participó Sergio Delapierre, titular de la subcomisión que analiza el tema, y Eduardo Tuzinkiewicz, director por la producción, mientras que por Agricultura, lo hizo Eduardo Vilar, técnico asignado por esa cartera para avanzar en la creación del Mercado. En los próximos días el Instituto buscará responder las inquietudes planteadas por Vilar y la semana próxima se repetirá la reunión, en busca de nuevos avances. Hubo coincidencia respecto a que los primeros beneficiados por el Mercado deberían ser los productores más pequeños y que en base a esa consigna se deberá dar forma a esa herramienta.
Según explicó Delapierre, la cupificación de cosecha fue uno de los ejes sobre los que giró la reunión. El técnico de Agricultura requirió a los directores del Inym, que el Instituto informe si resultaría necesario regular la oferta de materia prima para que el Mercado pueda funcionar sin correr un riesgo cierto de colapso.
El cuestionamiento planteado por Vilar fue interpretado como una buena señal por los yerbateros, ya que cuando el Inym había planteado hace dos años la necesidad de cupificar, desde Agricultura, que entonces era secretaría, se habían negado a autorizar una medida de esa naturaleza. Que la posibilidad de limitar la oferta de hoja verde, surja ahora como un planteamiento del propio organismo nacional, sugiere un cambio de opinión en ese sentido.
Ahora el Inym, que el año pasado ya había señalado mediante una resolución la necesidad de regular la oferta de materia prima, deberá respaldar con números esa afirmación, demostrar que hay un excedente y explicarle a Agricultura cómo piensa corregirlo.
Delapierre lamentó que todavía no se haya finalizado el Relevamiento Georreferenciado, que aportaría datos estadísticos precisos respecto a la cantidad de hoja verde que tienen los yerbales de la región, pero consideró que a partir del movimiento observado en el ingreso de materia prima a los secaderos, sumado a los relevamientos realizados por el Instituto, se puede llegar a una aproximación certera.
Según consideró el yerbatero, en la actualidad no sobra yerba, por lo que no sería urgente aplicar medidas de limitación de oferta, aunque aclaró que la presente situación no puede considerarse habitual, ya que la cosecha del año pasado fue muy pobre por causa de la sequía y el ataque de la “plaga del rulo” y según marcan los datos correspondientes a los primeros meses de la presente cosecha, ese cuadro comenzaría a revertirse este año.
En cuanto al modo en que se instrumentaría la cupificación, desde el Inym indicaron que el tema viene siendo discutido desde hace dos semanas y aunque todavía no se acordó un esquema, sí hay definiciones claras, como que los pequeños productores deberían ser los menos afectados por la limitación de cosecha.







