Los ladrones no lograron ingresar a la oficina donde estaba el dinero.
Nuevamente los boqueteros ingresaron a una ferretería posadeña, pero huyeron sin llevarse mucho dinero, al parecer habría sonado la alarma.
El hecho ocurrió en una ferretería ubicada en la intersección de las avenidas Santa Cruz y Lucas Braulio Areco, en Posadas, la cual meses atrás había sido víctima de un robo similar.
El robo fue denunciado este martes, a las 8, por el propietario del local, Esteban Zamudio, quien constató la sustracción de varios termos y un anafe de dos hornallas.
El comerciante manifestó que los malvivientes cortaron una de las chapas del techo y luego rompieron el cielorraso de machimbre para ingresar al local. Una vez dentro ataron una cuerda a uno de los tirantes del techo y descendieron hasta el piso.
Del local sólo se llevaron elementos de poco valor, ya que no lograron ingresaron a la oficina donde había una importante suma de dinero, según trascendió. Creen que la alarma se habría activado y puso en fuga a los ladrones.
La ferretería había sido víctima de un robo meses atrás, cuando un ladrón ingresó por un ventiluz, para luego abrir la puerta del depósito y huir con un importante botín.
Le robaron en el colectivo
Una joven denunció en la mañana de ayer, que cuando viajaba en un colectivo urbano de Posadas, delincuentes le sustrajeron su billetera.
Andrea Vanesa Ayala, de 22 años, manifestó que ayer cerca de las 7, cuando descendió del colectivo de la empresa Casimiro en la intersección de la calle Ayacucho y La Rioja constató que delincuentes le sustrajeron su billetera sin ejercer violencia.
La joven dijo que la billetera contenía su carnet universitario, de la obra social y 73 pesos.
Otro robo fue denunciado por Eleuterio Corvea, quien se desempeña como encargado del Club de Educación ubicado en el barrio Prosol, de Posadas.
El hombre denunció en la comisaría 15ª, que ayer constató que malvivientes, tras ejercer violencia en una puerta, ingresaron al club de donde sustrajeron 50 sillas de plástico con la inscripción de “C.E.” y seis hojas de ventanas de madera de un metro por 50 centímetros con sus correspondientes vidrios que estaban guardadas en una oficina.







