Un niño de seis años fue dado en adopción a un hombre soltero que lo cuida desde que es un bebé, en el marco de un fallo de características inéditas dispuesto por una jueza de Menores de la ciudad de Rosario.
La resolución, que se había emitido en febrero pasado, pero recién trascendió hoy en la Justicia local, estuvo a cargo de la titular del Tribunal Colegiado de Familia de la 4ª Nominación, Lidia Bustamante, según publica el diario La Gaceta.
En el fallo se tuvo en cuenta que la madre del pequeño «Alan» padece problemas mentales y suele vivir en forma marginal.
El hombre, un empleado de un pequeño supermercado, logró la adopción total del pequeño a pesar de no estar casado.
Ahora, el niño seguirá viviendo, como lo hace desde bebé, junto con su padre adoptivo, la hermana del hombre y el esposo de ella como parte de esta familia.
«Una vez se me durmió en el pecho y ahí supe que iba a ser mi hijo», expresó Roberto, de 36 años, al comentar con periodistas su satisfacción por el fallo de la jueza.
La resolución del tribunal, difundido por el diario rosarino El Ciudadano, le otorgó la posibilidad a la madre biológica de visitar al chico y reconoció que con sus limitaciones «lo cuidó bastante bien».
La mujer, a quien un diagnóstico médico le adjudicó un estado psíquico de severa inestabilidad emocional, tiene otros tres hijos.
Ellos son una niña mayor que es cuidada por la abuela, el que le sigue (otorgado en adopción), el pequeño criado por el hombre soltero -al cual ahora le fue otorgada la adopción plena- y un cuarto, al que se le busca familia sustituta.
La jueza tuvo en cuenta que la mujer, actualmente internada en un centro de salud, puede volver a vivir en la calle y que resulta imposible cuidar de sus hijos, por lo que apela a otros que puedan hacerlo por ella.
Con respecto al fallo, la abogada del flamante padre adoptivo, Florencia Rimotti, destacó que «la ley dice que puede otorgarse un niño al adoptante o a un matrimonio» y no discrimina si es hombre o mujer.
La madre del niño vivía en la calle, luego fue admitida en un hogar de tránsito, pero como no la dejaban salir, prefirió quedarse en la puerta de una iglesia mendigando.
De todos modos, la sentencia de Bustamante reconoce que la madre biológica, mientras tuvo a su hijo a cargo, lo cuidó «con bastante atención a pesar de tomar sedantes».
Alan pasó entonces a ser cuidado por una mujer, pero luego intervino la Justicia, tras una denuncia anónima, y finalmente llegó al hogar del hombre soltero que logró ahora la adopción plena, cuando tenía alrededor de seis meses.
A su madre, en tanto, le diagnosticaron un estado psíquico de severa inestabilidad emocional, tendencia colérica, llanto fácil, ausencia de autocrítica y de percepción de las dificultades, con una formación de pensamiento paranoide, aunque sin llegar a ribetes delirantes.
Fuente: La Gaceta







