Declararon la semana pasada el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, quien pidió que el juez federal Norberto Oyarbide sea apartado de la causa por escuchas ilegales, también declararon los ex jueces, José Luis Rey y Horacio Gallardo. El próximo citado es el propio Macri, que deberá presentarse el miércoles 5. En tanto continúan presos los ex jueces misioneros, acusados de autorizar las escuchas telefónicas.
Montenegro está acusado de «encubrir» la asociación ilícita organizada por el removido jefe de la Policía Metropolitana, Jorge Palacios, y el espía Ciro James, que trabajada con contrato de la cartera educativa y gestionaba las grabaciones con policías misioneros que los tramitaban en juzgados de Posadas.
El próximo en ser citado a declarar es el propio Macri, que deberá presentarse el miércoles próximo.
Las víctimas del espionaje telefónico que investiga Oyarbide son el dirigente judío Sergio Burstein y varios empresarios, entre ellos Carlos Avila.
Presos:
Por esta causa están detenidos, además de Palacios y James, los destituidos jueces de instrucción de Misiones, José Luis Rey y Horacio Gallardo, desde cuyos juzgados le pedían a la SIDE escuchas telefónicas por causas fraguadas.
Rey declaró el miércoles último tras estar varios días considerado como prófugo por la justicia y quedó alojado en el penal de Marcos Paz, como Palacios y James, mientras que Gallardo fue dado de alta el viernes por la mañana del Hospital Argerich, donde fue internado desde que llegó detenido desde Posadas, por sufrir una descompensación. Declaró el viernes hasta que volvió a sufrir una descompensación. Ambos jueces están detenidos y después de la declaración de Macri, se vería como quedaría la situación de los jueces.







