Según comunicaron desde la empresa de electricidad, otro atentado, de similares características que los ocurridos el viernes 10 de abril, dejaron nuevamente fuera de servicio y por varias horas a una línea de alta tensión que parte desde la Estación Puerto Mineral hacia la localidad de Aristóbulo del Valle, y alimenta a esta última localidad, a San Vicente, Campo Grande, San Pedro, El Soberbio, Bernardo de Irigoyen, entre otras.
El incidente, el tercero que ocurre en el marco del conflicto el gremio de Luz y Fuerza y la empresa, dejó sin energía a todas estas localidades desde las 17.40 del viernes y por varias horas, ya que la prestataria tuvo que realizar maniobras de derivaciones de cargas desde otras líneas de 33 kv para realimentar a toda la zona afectada.
“Hay un accionar criminal en este conflicto. Es el tercer atentado grave a la infraestructura troncal de la provincia, a lo que se suma la amenaza constante al personal que no adhiere a las posturas retrógradas de Cachilo Rodríguez, y hasta la tremenda agresión a un trabajador al que le desfiguraron el rostro”, señaló el presidente de EMSA, Héctor López Ricci, y agregó que “esperamos que sobre los responsables caiga todo el peso de la ley, porque el perjuicio que causan a la comunidad ya es insostenible”.
A las 2,30 de la madrugada y después de que personal de los Distritos y del área de transmisión recorriera el tendido troncal que quedó fuera de servicio, se encontró un cable de acero con alambres tirado sobre las líneas, a unos quince metros de altura. Estos elementos son similares a los incautados en los dos atentados anteriores, es decir, fueron construidos con el objetivo expreso de dañar las líneas.
La denuncia penal sobre el nuevo hecho se realizó en la mañana de ayer por parte de la empresa EMSA, en tanto en esta ocasión el accionar policial fue inmediato, ya que en el mismo lugar del atentado intervinieron especialistas en criminalística de Puerto Rico y de la comisaría de Ruiz de Montoya.
La línea troncal de 132 Kv que alimenta la zona centro fue sistemáticamente afectada desde el inicio del conflicto salarial en EMSA. Durante tres fines de semana, especialmente los días viernes, la línea salía de servicio por “el accionar de ramas o árboles sobre el tendido, aún sin tormentas”. El hecho dejó de ser casual el viernes 10, cuando se detectaron artefactos de construcción casera sobre las líneas, especialmente diseñados para dejarlas fuera de servicio, y volvió a quedar en exposición ayer. El tendido troncal atraviesa el parque provincial Cuñá Pirú con un recorrido paralelo a la Ruta provincial 7, de allí que los autores se suponen conocedores de la red eléctrica, ya que saben que la afectación llevará varias horas por lo dificultoso que resulta recorrer la totalidad del tendido.
Por los dos atentados anteriores, la justicia penal de Oberá sustancia un expediente que está en etapa de instrucción y al que se sumará el hecho de ayer.







