Lo confirmó ayer el polémico Guillermo Moreno a una delegación integrada por el ministro del Agro de Misiones, Néstor Ortega y molineros de la zona productora. Hace más de dos años que el sector reclama una medida de esa naturaleza. Industriales reconocen que ahora no tienen excusas para cumplir con los precios pactados en el inym.
La industria yerbatera recibió ayer una noticia que estaba esperando desde hace varios años: la secretaría de Comercio Interior de la Nación autorizó al sector a incrementar los precios que cobra a las cadenas comerciales por el producto elaborado.
Se trata de un aumento total que rondará el 18 por ciento y se aplicará de forma escalonada, con porcentajes variables según si la yerba es premium, estándar o de segunda marca.
La autorización otorgada por el organismo nacional, siempre reticente a consentir que los empresarios incrementen los precios de sus productos, fue comunicada ayer por el propio titular del área, el inefable Guillermo Moreno, a una delegación misionera que estuvo integrada por el ministro del Agro de la Provincia Néstor Ortega y un grupo de industriales encabezado por el presidente de la Cámara de Molineros de Yerba Mate de la Zona Productora (CMYMZP), Miguel Ángel Sniechowski.
La respuesta positiva del funcionario que llegó a su cargo con la misión de frenar los precios, llegó tras intensas gestiones llevadas adelante por la Provincia, incluso a través del propio gobernador Maurice Closs, quien en algunas oportunidades llegó a presentar el pedido a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Tras salir de la reunión de ayer, el titular de la cámara empresaria reconoció, en diálogo con la emisora radial posadeña República, que con el incremento conseguido en los valores de la yerba mate a salida de molino, al sector industrial ya no le quedan excusas para no pagar a los productores los precios oficiales acordados en el directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), para la hoja verde y la canchada. “Ahora la pelota está en nuestra cancha”, graficó el empresario.
Vale recordar que el techo impuesto por Comercio Interior de la Nación a los valores de la yerba molida, a través de los acuerdos de precios, son el principal argumento con el que los industriales justifican los incumplimientos en los valores de la materia prima, que desde hace varios años son moneda corriente en la actividad.
Desde la molinería argumentaban que ese techo impuesto por el organismo que conduce Moreno les impedía trasladar a sus precios de ventas, los sucesivos incrementos que el Inym determinó para los valores de la materia prima en los últimos años.
Ese argumento, reiterado hasta el hartazgo por los industriales, fue duramente rebatido desde los demás eslabones de la cadena yerbatera, ya que, no habiendo ninguna ley que los obligue, la molinería no tiene ninguna obligación de respetar los precios dispuestos por Moreno y en cambio sí están legalmente obligados a cumplir con los valores definidos por el Inym para la hoja verde y la canchada.
Por otra parte, sobran ejemplos en los que pueden encontrarse cadenas productivas que, a pesar de Moreno, aumentaron sus precios de venta al público cuando se vieron obligadas por incrementos en sus costos, el de la carne es el caso más notorio entre los últimos que se registraron.







