El hombre asesinó de ocho puñaladas a su esposa el 12 de diciembre de 2008.
El tribunal Penal de Oberá condenó a 21 años de prisión a un joven que mató a puñaladas a su mujer, el 12 de diciembre de 2008.
Los jueces que integraban el tribunal condenaron a Lucas Eliseo Sotelo, de 30 años, a 21 años de prisión efectiva por encontrarlo culpable de la muerte como consecuencia de una emoción violenta agravada por el vínculo.
El brutal homicidio ocurrió el 12 de diciembre de 2008, en el barrio Puntacacha, de la localidad de San Pedro. Fue en horas del mediodía que el imputado revisó el celular de su esposa, Cintia Vanesa Daschagas, de 26 años, cuando habría encontrado mensajes de textos que hacían referencia a otra relación que mantenía la mujer.
Sotelo enfureció, tomó un cuchillo y le asestó ocho puñaladas en el tórax, abdomen, brazos, antebrazos y muslos. La joven fue derivada al hospital de esa localidad, donde ingresó en grave estado y falleció 15 minutos después.
Cintia Daschagas era madre de cuatro chicos, dos que eran de una pareja anterior y que al casarse con Sotelo, éste los adoptó y les dio su apellido.
Tras el crimen, el hombre tomó a una niña de cinco años, a quien llevó en motocicleta hasta la comisaría, donde informó que había tenido una pelea con su mujer.
En el juicio oral y público que se desarrolló ayer en Oberá, el imputado manifestó que no se acordaba de lo ocurrido ese día. Según dijo Sotelo, lo último que recuerda es haber visto en el celular de su esposa “una foto” donde ésta estaba manteniendo relaciones sexuales con otro hombre, tras lo cual se descontroló. Luego se percató que estaba en la comisaría y que tenía manchas de sangre en su ropa. Si bien el hombre habla de fotografías, los magistrados creen que se trataría de mensajes, pero esto no pudo ser comprobado ya que el celular fue hallado despedazado en la casa.
En tanto, algunos de los siete testigos que declararon en el debate recordaron haber visto a la mujer ensangrentada por la casa, pidiendo ayuda gritando “Lucas está loco me quiere matar”, y que el hombre manifestaba “ella debe morir”.
Sin embargo todos se mostraban sorprendidos por el hecho, ya que los veían como una pareja que se llevaba bien. Horas antes del crimen, vecinos vieron al imputado abrazando a la joven en la vereda.
La fiscal solicitó que Sotelo fuera condenado a prisión perpetua por el delito de homicidio calificado por el vínculo. En tanto, el defensor del imputado pidió que se lo condene a tres años de cárcel por emoción violenta.
El tribunal, por unanimidad condenó a Lucas Eliseo Sotelo a 21 años de prisión por el delito de emoción violenta agravada por el vínculo.







