El presidente de la entidad Luis Prieto aseguró que ese organismo aportará fondos propios en algún esquema de financiamiento. Ya hubo acuerdo para conformar el fondo, pero no está definido cómo usarlo. Aseguran que en el Inym, la mayoría apoya la cupificación y limitación de plantaciones, pero advierten que la última palabra está en manos de la Nación.
El presidente del Instituto nacional de la Yerba Mate, Luis Prieto, destacó la política de ayuda financiera para el sector yerbatero que viene llevando adelante la Provincia y anticipó que el organismo que conduce también pondrá en marcha un fondo de ayuda al sector que estará constituido por parte de su recaudación. Respecto al pedido por medidas de limitación de la oferta de materia prima que fuera formulado el lunes por el gobernador Maurice Closs, Prieto indicó que el instituto ya se había manifestado en favor de instrumentar medidas de esa naturaleza, pero advirtió que para ello se requiere el aval de Agricultura de la Nación, que hasta ahora no se expidió.
“Desde el instituto vemos con buenos ojos lo que está haciendo la Provincia con el financiamiento a las cooperativas, es una decisión que creo personalmente que hay que aplaudir. En el Inym hay una decisión concreta que ya fue tomada en acompañar estas políticas de atendimiento al sector, queremos participar con fondos propios”, indicó.
Los directores del organismo yerbatero ya aprobaron la conformación del fondo, que se financiará con el 27 por ciento de lo recaudado en concepto de tasa de fiscalización, carga también conocida como “estampillado”, pero aún no definieron cómo usarán ese fondo para apoyar al sector.
Prieto indicó que se trata de una suma muy importante de dinero y que entre las propuestas planteadas en el directorio se cuentan un esquema de financiamiento de tasa de interés para la toma de créditos por parte de productores o secaderos y la conformación de un fondo de garantía. “estamos viendo de qué manera podemos respaldar mejor el fondo de la Provincia”, indicó.
De su lado, el representante de las cooperativas en el directorio del Inym, Raúl Karaben, reconoció que el dinero que pretende volcar el instituto no es suficiente para incidir en el mercado yerbatero. “Es muy chiquita la ayuda que puede dar el instituto. Estamos en el orden de los 270 millones de kilos de canchada por año, que son alrededor de 580 millones de pesos, una ayuda de 10 millones no es suficiente para torcer la aguja, puede servir como paliativo, no será una solución”, consideró el ex decano de la facultad de Ciencias Económicas de la Unam.
Aclaró que todavía no se definió cómo se usará el fondo. “Los destinos que se propusieron no fueron aceptados, una de las propuestas era hacer una suerte de fondo de garantías, eso en realidad no está dentro de las posibilidades legales del instituto, por ahí está bastante verde”, indicó.
Coincidió con Prieto en destacar la asistencia financiera instrumentada por el Gobierno provincial orientada a las cooperativas. “Creo que esa es la asistencia que sirve, porque las cooperativas están al lado del productor. Los beneficios le llegan directamente al productor, creo que esa es la vía para apoyar al sector”, opinó.
Mercado trabado
El representante de las cooperativas en el Inym explicó que todavía quedan por resolverse temas centrales para la puesta en marcha del Mercado Consignatario.
“Cada vez que hablamos del tema nos empantanamos en lo mismo, hay tres ejes que no están definidos: uno tiene que ver con el almacenamiento del producto, porque la yerba que va a ser consignada hay que guardarla en algún lugar; el segundo tiene que ver con el financiamiento, hay que empezar con no menos de 300 millones de pesos, de otro modo no tendría demasiado sentido, y no sabemos quien va a aportar ese fondo inicial y el tercero es la comercialización, definir si la yerba consignada se va a poder vender y en ese caso quien lo va a hacer y a qué precio. Todas esas interrogantes que no están resueltas”, dijo.
Un límite para la oferta
La decidida toma de postura de la Provincia, manifestada por el propio gobernador Closs, en favor de la instrumentación de medidas para limitar la oferta de materia prima volvió a poner sobre el tapete la cupificación de cosecha y limitación de nuevas plantaciones.
Luis Prieto indicó que la mayoría del directorio del Inym ya se había manifestado en favor de adoptar medidas de esa naturaleza, decisión que fue luego plasmada en una resolución, pero advirtió que para cualquiera de esas acciones resulta necesaria la autorización del ministerio de Agricultura de la Nación, organismo que no se manifestó sobre ninguno de esos temas.
El titular del Inym destacó además que para adoptar medidas de ese tipo resulta necesario contar con datos precisos y que para eso hay espera a que esté completo el relevamiento georreferenciado que lleva adelante la Provincia. “Solo entonces sabremos donde estamos parados en materia de producción y productividad”, dijo.
En tanto que Karaben consideró que la primera medida a tomar es la limitación de nuevas plantaciones porque “hace mucho que sabemos que hay que racionalizar la oferta”. Opinó además que la cupificación es una medida de mucho más difícil aplicación ya que “hay que definir a quien limitar la cosecha y a quien no y cómo los compensar a quienes se obliga a cosechar menos”.







