A un año del accidente, los familiares y amigos participaron de una misa en memoria de las ocho mujeres que perdieron la vida al desbarrancarse el colectivo en Brasil. El pedido de los presentes fue justicia por la tragedia.
El dolor, los traumas que dejó aquel accidente, el recuerdo de “amigas inolvidables” y momento de felicidad vividos en el “Abuelazo” coparon la mente de las sobrevivientes de la tragedia ocurrida en Brasil hace un año, y por los familiares de las víctimas. Pero sobre todo un pedido de justicia, para que el culpable “esté tras las rejas” y no vuelva a ocurrir otro hecho similar.
Dios fue testigo del reclamo de un grupo de misioneros que hace un año perdieron a sus amigas de vieja, de la vida; sus familiares o allegados. En la Catedral de Posadas celebraron una misa, en la que particiapron jubilados de toda la provincia, en memoria de Teresa Sosa, de 63 años; Nélida Flora Ortigoza, 67; María Silvia Medina de Figueroa, 58; María Del Carmen Sanson, 78; Florentina Carmen Farina Ferreira, 64; Sigrid Ada Nilsson, de 79; Erna María Sedler, 67 y Nélida Ribalco, de 63, quienes perdieron la vida al desbarrancarse un colectivo de la empresa Emilio Viajes desbarrancó a 65 kilómetros de Florianópolis, en una zona de curvas de la ruta BR-282, en el sureño estado de Santa Catarina.
Las mujeres regresaban de participar del encuentro denominado “Abuelazo”, realizado en Brasil, cuando en una zona de curvas el colectivo perdió el control y cayó a un precipicio de unos 60 metros.
Tras el accidente, los peritos brasileños determinaron que el micro presentaba irregularidades que le impedían circular, entre ellas, los sistemas de frenos no funcionaban; las butacas estaban mal colocadas en el micro, lo que hizo que todas se despegaran tras la colisión; entre otras.
Ayer, Gladis Cantero, hijas de Flora Ortigoza, agradeció a los que recuerdan a su madre con su talento. Además pidió que se haga justicia “porque nadie me va a devovler a mi mamá”.
Tras las rejas
Las sobrevivientes del accidente recordaron ayer lo vivido en el trágico accidente. Ese momento que jamás se borrará de su mente es el que las atormenta a diario.
“Gracias a Dios podemos contar la historia, no tenemos ningún trauma físico pero si psicológico. Los 19 de cada mes estamos mal, y hoy con más razón a un año de perder ocho personas, entre ellas amigas inolvidables”, dijo Raquel Musiol, una de las sobrevivientes del accidente.
“Lo único que queremos es que se haga justicia, que aparezca un responsbale y esté detrás de las rejas, porque así como nos pasó esto a nosotros, que no le vuelva a suceder lo mismo a otros”, dijo la mujer.
En cuanto a la causa que se lleva adelante en Argentina, donde fue procesado el dueño del colectivo, Emilio Casals, por el delito de falsificación y uso de documento apócrifos, la cual sería elevada a juicio en unos dos meses, las sobrevivientes aseguraron que están “aportando pruebas” a través de sus abogados.
Musil recordó que “el dueño de la empresa mandó un colectivo con irregularidades; no hizo toque de anden en la terminal; en San Martín cambiaron el arranque con la promesa de que en Oberá ibamos a cambiar el colectivo, y cuando el último día no pudo subir el cerro”.
Sin embargo, dijo que en Brasil “pasamos días espectaculares, con mucha felicidad, el último momento el chofer nos arruinó la vida a todos”.









