La modelo correntina, Romina Salazar (23), quien actualmente reside en Chile, afirmó que denunció ante la Justicia trasandina al médico, Aníbal Lotocki, quien tras intervenirla para una reconstrucción nasal en Buenos Aires, en diciembre del año pasado, la dejó como un monstruo.
Yo conocí en Chile a su novia, Pamela Sosa, también correntina, y a través de ella conocí a su novio (Aníbal Lotocki) y ahí me meten el cuento de que era cirujano, que hacia esto, aquello y que tenían una buena técnica para los glúteos comenzó relatando en radio A de Posadas la joven correntina, con signos de congestión y con vendaje en su nariz, ya que hace tres días fue sometida por un reconocido cirujano chileno, que le intenta reconstruir esa parte del rostro.
La modelo explicó que en Buenos Aires el local quedaba por la avenida 9 de Julio, y me costó encontrarlo porque era un local clandestino que no tenía carteles y además nadie me sabía decir.
Salazar dijo que fue operada el 8 de diciembre del año pasado, en una clínica clandestina de Buenos Aires. Me fui allá para hacerme una rinoplastía, porque quería ponerme un poquito de nariz en la parte del tabique.
«Sin anestesia»
Él me operó sin anestesia, y casi me mata, me dio una especie de sedante y cuando me despierto grito de dolor, me quería ir pero me agarraban los brazos. Después me desperté y me di cuenta que me transformó la cara como un monstruo, y él ya no estaba allí.
La modelo siguió contando que el médico oriundo de Posadas, Misiones me desfiguró, y además de hacerme un daño estético, me afectó psicológicamente y ya han pasado diez meses.
La correntina expresó que nunca más vio al médico personalmente, aunque contó que en enero me llamó un par de veces, y me dijo que eso era sólo un detalle y que me arreglaba la nariz con un cubito de silicona. No quise saber más nada de él y le corté de teléfono.
Según la joven, el caso Lotocki ha tomado mucha repercusión en los medios chilenos, principalmente porque el médico era considerado el cirujano plástico de las estrellas, y además de este caso habrían salido a la luz otras intervenciones, que aún investiga la Justicia.
Lotocki utilizaba sustancias como metacril y silicona industrial. Eso acá en Chile está totalmente prohibido por las consecuencias que puede traer. Él no dio a cara, pero salió en una radio diciendo que en la Argentina se podía utilizar metacrilato, y que tanto el dermatológico como el odontológico eran lo mismo.





