Los expedientes de la causa, que llegan a un número de 600, cuentan con 15 mil documentos probatorios entre recibos y cheques -confeccionados de puño y letra por cada uno de los imputados- que brindan sustento a la investigación.
La información fue comprimida en 26 tomos con sus respectivos anexos. Cada tomo describe un aspecto en particular de la investigación, y consta de un anexo correlativo donde se plasman las pruebas documentales.
La investigación judicial cuenta con lujo de detalles los modos en que operaban las diferentes células que formaban parte de la banda de la «megaestafa».
Así se puede conocer que al realizar las pesquisas se detectaron nueve formas distintas de «engaños legales» utilizados para extraer dinero de los depósitos judiciales bancarios. Las cifras que se manejan rondan los 6 millones de pesos, aunque nadie se anima a ponerle un número definitivo.
Megaestafa: la causa está muerta y todos los acusados en libertad






