La ganadería apuesta al Nea y el Noa por el avance del agro

Propietarios de haciendas de la Zona Norte del país destacaron las posibilidades de la cría de cabezas en áreas antes impensadas con la utilización de nuevos pastos y reacondicionamiento de los suelos. En el Frigorífico de Swift de Colón, Entre Ríos, se realizó el segundo block test con reses de excelente calidad.

Con nuevos métodos de siembra de pasturas productores de la zona del Noroeste Argentino (Noa) y el Nordeste Argentino (Nea) apuestan a la ganadería como actividad pujante desde hace algunos años. La experiencia de haciendas salteñas en el cultivo de gattonn panic- pasto que crece en las estaciones cálidas y en los climas subtropicales- tuvo excelente rendimiento y por ello otros emprendedores del norte argentino se animan a incursionar en el rubro. Otro de los desencadenantes de la aparición de territorios no tradicionales para la ganadería se da por el avance de los cultivos de soja hacia esta región del país. En el frigorífico de Swift Armour de San José, en Colón, Entre Ríos se desarrolló por segundo año consecutivo la muestra Block Test donde participaron productores ganaderos de Misiones, Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Formosa, que destacaron la excelencia en la calidad de las reses.

La metodología Block Test, realizada en el marco de las actividades por el centenario de la empresa Swift Armour Argentina, del grupo JBS, se realiza con el propósito de acercar al productor la posibilidad de mostrar su esfuerzo en el mejoramiento de la rentabilidad de sus reses y calidad de las carnes. Además de brindar información sobre la cría y los cuidados que se deben tener en cuenta para lograr un producto de óptimas condiciones, que obtenga un precio adecuado se estimula a los productores a seguir invirtiendo en el rubro.

Una de las cuestiones que se reforzó en el encuentro organizado por Swift fue la relación entre los productores y la industria con el propósito de lograr un intercambio de información, además de un reconocimiento a la tarea de los hombres de campo.

En ese sentido Alejandro Fried, gerente de Relaciones Institucionales de la empresa destacó la participación de casi un centenar de productores que se esmeraron por cumplir con las pautas del concurso. Explicó que la óptima calidad de las reses que se presentaron para la categoría Cabaña Las Lilas y Exportación confirmó que las recomendaciones realizadas en el encuentro del año pasado fueron aplicadas.

Por su parte Francisco Lozano, integrante del jurado evaluador y miembro de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) subrayó el crecimiento en cantidad y calidad en esta zona del país. Por otro lado subrayó la importancia de este tipo de actividades donde se estimula a los dueños de las haciendas que, con la producción de mejores reses, pueden comercializarlas tanto en el mercado local como en el internacional donde se manejan estándares mundiales.

Los productores por su parte destacaron la posibilidad de integrarse al área de producción y la oportunidad de seguir aprendiendo los secretos de la cría.

En ese sentido Edgardo Fortti, productor entrerriano dijo que gracias a las indicaciones de los técnicos del frigorífico pudo hacer un seguimiento del desarrollo de su hacienda.

«Estamos sacando al animal cada vez más nuevo lo que nos permite un mayor rendimiento. También la verificación en la etapa de engorde hace una diferencia a la hora de la conformación del animal. Nosotros somos productores chicos pero no le tenemos miedo al avance de la soja», subrayó.

La mayoría de sus pares coincidió que la extensión en el cultivo de la soja redujo las zonas productoras de ganado del centro del país, dando la oportunidad a la región del Norte.

Omar Galignianna, responsable del Establecimiento «Ciento Once», distinguido en el certamen por la calidad de sus reces aclaró que la carne que se consume en el país es de primera calidad y que en común de la población cree que los mejores cortes son los que se clasifican para exportación.

«Estamos en un momento donde podemos trabajar sobre la conformación de los animales, la calidad y el rendimiento, además de integrarnos con el sector productivo. El beneficio en este sentido es mutuo porque al obtener un mejor rinde, hay una mejor industrialización que a su vez desemboca en una óptima comercialización. Si pensamos en una cadena donde nos beneficiamos todos podemos avizorar un crecimiento en el sector ganadero tanto en las regiones tradicionales como en las que tienen futuro», añadió.

En el frigorífico de San José se recibe hacienda en su mayoría de Entre Ríos, Corrientes y algunas zonas de Chaco.

También desde hace algunos años se compran cabezas del norte misionero, específicamente de la zona de Montecarlo y los establecimientos Rosamonte.

Por otro lado desde el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) se están desarrollando programas ganaderos con el objeto de fomentar la actividad.

Durante este año se trabajó en la valorización del sector como motor de la economía nacional con una tradición mundial de alta calidad y para el año entrante se pondrán en marcha programas que contemplen las provincias del NEA y NOA cuyos productores estén interesados en la cría de ganado.

En la provincia este tipo de programas se ensamblaría con el que lleva adelante el Ministerio del Agro y la Producción con la puesta en marcha de una cuenca lechera en la zona Norte.

Gatton Panic para los climas subtropicales

Carlos Segón, productor ganadero salteño destacó el avance que se produjo en el sector a través del cultivo de nuevas pasturas que se adaptan al clima subtropical. Entre las más rendidoras valorizó el trabajo que se realiza desde hace varios años con el gatton panic.

El gatton panic es una pastura perenne perteneciente a la familia de las Gramíneas, que crece abundantemente en la estación cálida coincidente con las altas temperaturas. Tiene un excelente desarrollo cuando se lo cultiva bajo cubierta de árboles (lotes parcialmente desmontados o con abras naturales, desmonte selectivo) donde, bajo el abrigo de los árboles se mantiene verde aun en pleno invierno.

Segón contó que el gobierno salteño impulsa proyectos referidos al área y que se realiza aún en tierras que ya han sido trabajadas por la agricultura sin los resultados esperados.

«El trabajo que se realizó en los campos del Chaco Salteño fue interesante y creo se podría replicar en otras provincias. Hay un acuerdo donde se trabaja sobre estudios de impacto ambiental, consulta pública y técnicos especializados donde se dictamina un desmonte – sólo del 60 por ciento de la superficie total del campo – y se deja un área como corredor verde. Estamos potenciando con buenos valores el crecimiento de la ganadería pero además con el aval de todos los sectores involucrados», dijo.

Por otro lado valorizó la situación de la economía argentina con la aparición de nuevas oportunidades en la zona Norte del país, producto del avance de cultivos como la soja.

«La demanda del mercado interno en cuanto a la carne se mantiene y crece según el poder adquisitivo de los ciudadanos, lo que debemos hacer es empezar a prestar atención para que nuestros hijos puedan seguir con este trabajo. El consumo todos los cortes con un estándar de calidad alto también insume un esfuerzo extra de los productores que por competitividad trabajan más para lograr la excelencia en sus productos», sintetizó el productor salteño.

Campaña educativa del IPCVA

Este año el IPCVA lanzó su campaña educativa, destinada a informar a la opinión pública sobre cuestiones fundamentales relacionadas con la cadena de ganados y carnes. El plan fue el disparador para profundizar otros aspectos, algunos temas sencillos y concretos pero centrales de la cadena, como el tiempo de cría de un animal, el porcentaje de la producción de carne que se exporta o el número de empleos generados por el sector.

«Nuestra cadena está conformada por muchos eslabones: productores, técnicos, veterinarios, agrónomos, frigoríficos, fabricantes de insumos, transportistas, comerciantes, gastronómicos y muchos más. Esto genera una fuerza de trabajo de más de dos millones de personas, que contribuyen diariamente al desarrollo de nuestro país. Por ello, estamos convencidos de que debemos seguir explicándole a la sociedad sobre la realidad de esta cadena y, especialmente, todo el trabajo que hay detrás de cada corte de carne que llega a la mesa de cada uno de los argentinos», sostiene Dardo Chiesa, IPCVA en su página web.

Centenario de Swift

Swift es la empresa líder en la elaboración de alimentos de origen cárnico y el principal exportador de carnes vacunas del país, que ofrece al mercado una variada gama de productos de calidad, que se consumen tanto en Argentina, como en más de 70 países de todo el mundo. Su producción abarca desde los tradicionales cortes anatómicos envasados al vacío hasta alimentos con mayor procesamiento: carnes cocidas congeladas, hamburguesas, milanesas, medallones de lomo y churrasquitos congelados, untables, fiambres, salchichas, carnes enlatadas, corned beef, extracto, jugo de carne y caldos.

Swift posee seis plantas industrializadoras de carne – Villa Gobernador Gálvez, San José, Pontevedra, Venado Tuerto, Berazategui, Colonia Caroya – y una dedicada a elaborar envases de hojalata en Zárate. Todas ellas poseen tecnología de avanzada que se renueva constantemente para mantenerse a la vanguardia de las necesidades del mercado. En total suman 3.800 empleados y produce 300.000 toneladas de carne al año, entre las diferentes presentaciones.



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