Oberá. A partir del primero de octubre a través de la Dirección de Bromatología municipal y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) se comenzará a vacunar contra la aftosa. «Esto es importante para lograr un buen producto y precios en el mercado internacional», dijo Francisco Penz, Director del área en la Municipalidad de Oberá. «No tiene costo alguno a excepción del gasto de traslado o servicio del vacunador, todos los bovinos deberán vacunarse, por lo que pedimos a los productores estén atentos en sus chacras», aclaro.
La Fiebre Aftosa es una enfermedad viral, que se transmite por contacto directo entre animales susceptibles y por alimentación y contacto con productos infectados. Ataca a todas las especies animales de pezuña hendida. Las poblaciones ganaderas que la padecen disminuyen notablemente su productividad, presentándose una menor producción lechera, pérdida de peso del animal y llegando incluso, en casos extremos, a la muerte del animal. Es una enfermedad que afecta el comercio, pero no afecta a la salud pública. La causa de la enfermedad es un virus, del cual existen varios tipos. Es factible de controlar, y el método más eficiente, consiste en la vacunación de toda la población ganadera. Sólo así se evita la presencia de focos de infección, desde los cuales se propaga la enfermedad a otras zonas haciéndose más difícil su control. Algunos países europeos a principios del 2001, ante la presencia del flagelo de la fiebre aftosa, han tomado la decisión de aplicar la medida extrema del sacrificio de los animales, mediante el denominado «rifle sanitario» y el posterior depósito de los cadáveres en fosas comunes, incineración y entierro. En Argentina se optó por la vacunación masiva. En cuanto a los síntomas, se inicia con un decaimiento general, pérdida de apetito y fiebre.







