Eldorado se prepara para celebrar un nuevo aniversario el próximo
sábado. Será el cumpleaños número 88 de esta pujante ciudad fundada por
don Adolfo Julio Shwelm, un alemán que vino a estas tierras como
tantos otros, luego de la primera guerra mundial. En el marco de losfestejos por este nuevo cumpleaños de la ciudad, la Municipalidad, como todos los años, está organizando el tradicional almuerzo a los pioneros, como una manera de agradecer a cientos de familias venidas de todas partes del mundo que aceptaron el desafío de venir a poblar este bendito suelo, a principios del siglo pasado.
Por una cuestión de reglamentaria, la familia García no está en el
listado de pioneros, ya que una ordenanza municipal los considera como
tales a los que arribaron a Eldorado antes de 1935.
Pero eso, es mero formalismo, ya que quien puede negar que la mencionada familia no contribuyera, y mucho, al engrandecimiento de esta localidad que bien ganado tiene el mote de «La capital del trabajo».
Cuántas familias recordarán las exquisiteces que elaboran desde hace
exactamente 49 años, en la tradicional Confitería Sonia, ubicada sobre
la calle Iguazú, en pleno corazón de Eldorado.
Pero este próximo cumpleaños de la ciudad, no será uno mas, para la
familia de «Don Horacio», ya que será el último en donde elaborará sus
tortas, masas finas y secas y otras especialidades que la sostuvieron
durante tantos años, manteniéndose firme a sus tradiciones a pesar del
avance de la tecnología y de la modernidad.
Un poco «cansado» por tantos años de servicio y aquejado por un
problema de salud, don Horacio consideró que es momento de darle
prioridad al tratamiento, para ver si transcurre el último tramo de su
laboriosa vida con la tranquilidad de haber hecho todo lo que tuvo a
su alcance, tanto para su comunidad como para sus tres hijos.
Don Horacio aprendió el oficio de sus padres, pero por una decisión
propia no quiso transmitírsela a sus hijos. Profirió que éstos se
dediquen a otra cosa, que sean profesionales y no «lleven esta vida
esclavizante», relata con mucha seguridad.
El próximo lunes, no será como todos para la familia. Menos, para don
Horacio, quien reconoce, con cierto dejo de nostalgia, que extrañará
levantarse temprano para, con sus cansadas manos, elaborar los
productos que seguramente los eldoradenses extrañarán.







