El director del hospital Samic de Puerto Iguazú Roberto Arévalo dijo que participó en la reunión que se realizó ayer en la aldea Fortín Mbororé, tras el suicidio de dos jóvenes, y que la determinación de aislarse y reforzar su espiritualidad le parece el mejor camino a seguir. El director del hospital Samic de Puerto Iguazú Roberto Arévalo dijo en Radio República que el toque de queda fue una determinación que se tomó en la comunidad Fortín Mbororé, en respuesta a un pedido del cacique y «nosotros, como primera medida, apoyamos en el sentido de que vamos a tratar de colaborar, o creemos que estamos colaborando, no con el hecho de un toque de queda y de que no salgan nunca más, esto es una medida temporaria que se toma como para hacer una profunda reflexión y tratar de detectar cuáles son las causas por las cuales está ocurriendo esto».
Asimismo, consideró una medida menor la de no salir a trabajar, a acompañar a los adultos, o salir ellos. Y por otro lado, «la medida de que no se consuma bebidas alcohólicas, especialmente los menores de la comunidad, por 60 días, me parece que también es acertada, y fundamentalmente los que acompañamos, o por lo menos yo personalmente, es el tema de la reunión con los chamanes, que son los guías espirituales, que creo que es por donde tiene que pasar la cosa».
Dijo que los adultos de la comunidad buscan reforzar el diálogo y la parte espiritual.
«Ayer se hizo una reunión con ellos y le transmitimos nuestra preocupación por lo ocurrido, y nos pusimos a su entera disposición. A posteriori nos reunimos con los adolescentes de la comunidad, mujeres por un lado y hombres por otro, y creo que entramos en confianza y empezamos a analizar algunas cuestiones que aún no las puedo ventilar», explicó.
Lamentó que la realidad de los guaraníes hoy es el esfuerzo mínimo. «Ellos están habituados hoy a recibir todo, y alguien dijo que el guaraní no está acostumbrado a procurarse la comida, es como que está todo servido, la salud, la comida, y eso también le genera depresión. El tema es bastante complejo. Hay que definir con ellos qué es lo que queremos, una comunidad a medias o una integración», dijo.







