Productores y tareferos reclaman aumentos en la hoja verde y la canchada mientras los industriales proponen mantener valores actuales. Las diferencias entre los representantes de los distintos eslabones de la cadena yerbatera fueron el denominador común en la reunión realizada ayer en el marco de la sesión especial de precios que definirá los valores de la materia prima durante los próximos seis meses. Lejos de un acuerdo, todo indica que la cuestión volvería a ser definida a través de un laudo de la Secretaría de Agricultura de la Nación. La discusión será retomada el próximo lunes.
Mientras que los representantes de los productores, de los tareferos y de Misiones pidieron incrementos en el valor tanto de la hoja verde cuanto de la canchada, los directores por la industria aseguraron que los márgenes de ganancia que manejan son demasiado estrechos como para soportar un nuevo aumento en sus costos y consideraron que hasta que no se logre un incremento en los valores «a salida de molino», resultaría inconveniente modificar los valores actuales de 48 centavos para la hoja verde y de 1,85 pesos para la canchada.
Mientras algunas de las agrupaciones de productores con representación en el Inym pidieron que el kilo de la hoja verde aumente más de 100 por ciento, desde la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), gremio que representa a los tareferos, reclamaron que el producto sin elaborar pase a valer 55 centavos por kilo, a fin de favorecer el cumplimiento de las escalas salariales vigentes.
Costos
En medio de estas dos posturas, el Gobierno de Misiones presentó su estructura de costos, la cual indica que el producto sin elaborar debería valer 63 centavos por kilo.
En tanto que el estudio elaborado por el propio Inym estimó en 45,4 centavos el valor por kilo de hoja verde puesto en secadero, valor al que habría que agregar un porcentaje de ganancia para llegar al precio. Si se toma el 5 por ciento de 45,4 centavos, el resultado es de 2,27, por lo que el precio de la hoja verde llegaría a 47,67 centavos el kilo. Este es un valor inferior a los 48 centavos que están vigentes para este semestre. En tanto que si se le asigna al productor una ganancia del 6 por ciento, el cálculo da 2,724 centavos, el precio final estaría en 48,124 centavos el kilo de hoja.
Para llegar a estos números, la grilla de costos sobre la que trabaja el Inym «esta ajustada a una modal productiva de 4600 kilos, para productores que tienen hasta 15 hectáreas de yerba en una chacra de 25 hectáreas», comentó. Hay que considerar que el rendimiento sobre el que se trabaja, es considerado técnicamente malo, siendo una de las cuentas pendientes del organismo ocuparse de la mejora de la productividad de los yerbateros, para así mejorar sus ganancias.







