l manejo comunicacional de la crísis provocada en las filas del Frente para la Victoria acerca de la polémica por la validez del título de profesor con el que el vicegobernador Pablo Tschirsch firmaba decretos gubernamentales, «constituye un decálogo de errores que no se deberían cometer en una campaña», analizaban anoche politólogos de diversas corrientes involucradas en la actual disputa electoral. Entrevistado en un programa que le brindaba un cómodo escenario para explayarse debidamente acerca de un creciente rumor instalado por el oficialismo, Tschirsch desató el enojo de muchos docentes al aseverar que se siente «más profesor que cualquiera», aún sin título habilitante.
En la misma emisora, los maestros recibidos hicieron escuchar su voz contrariada por la frase. El segundo punto, fue cuestionar la Ley de Salud apoyada hasta por los más duros opositores del gobierno provincial, como lo son los diputados René Repetto, Mercedes Oviedo y Esteban Lozina. Aún con sus potenciales defectos, es cierto que Misiones tiene por primera vez en su historia un marco legal para producir políticas públicas de Salud, y ya no el libre albedrío del Ministro de turno. Hasta el Colegio Médico que brindó el escenario al Vicegobernador terminó ayer avalando la iniciativa de José Guccione. El tercer punto, fue involucrar en la desmentida a la Universidad de San Andrés. El comunicado de la prestigiosa casa de estudios entregado ayer a los medios nacionales fue contundente, y difícil de contrarrestar. Sólo en privado explicaba una funcionaria que en realidad, se trata de una capacitación sin mayor peso académico.
Errores en campaña se repiten a menudo, por eso llama la atención que aún contando con el asesoramiento de una consultora porteña, se cometan éstos.
«Ya le pasó a Telerman, a Blumberg, y más atrás en la historia hasta a Herminio Iglesias cuando quemó el cajón radical que hizo al peronismo perder las elecciones nacionales del 83», decía uno de los analistas, dejando abierta la posibilidad que el desbarajuste comunicacional derive en consecuencias políticas más graves aún para el Frente para la Victoria.
Fuerte polémica por el título de Tschirsch






