Fue en una vivienda de la avenida Chacabuco de Posadas. Una mujer de 63 años le permitió el ingreso a su vivienda al delincuente, de unos 40 años, ya que el mismo le había pedido verificar la llave de corte de energía, ubicada en una de las habitaciones. Una vez ahí, le solicitó a la propietaria que se quite los aros y anillos que tenía, porque podrían producirle al operario un accidente, ya que esos elementos podrían supuestamente producir chispazos. La mujer accedió a eso y luego también por pedido del ladrón se retiró a otra habitación para ver el correcto funcionamiento de un enchufe. Pero cuando volvió se dio cuenta que además del supuesto operario, tampoco estaban sus joyas y la cantidad de 130 pesos.







