El Gobierno se impuso veinte ambiciosos objetivos para tratar de coordinar y mejorar la prevención y lucha contra el financiamiento del terrorismo, en lo que parece un gesto ante la creciente presión de Estados Unidos por este tema. Los objetivos están incluidos en una agenda que el presidente Néstor Kirchner aprobó por decreto en coincidencia con el sexto aniversario de los atentados contra las torres gemelas de 2001. El decreto, firmado por el presidente Néstor Kirchner y los ministros de Justicia, Alberto Iribarne -quien es el coordinador de esta materia-, y de Economía, Miguel Peirano, cumple con una serie de compromisos internacionales asumidos por la Argentina fundamentalmente con el Grupo de Acción Financiera Internacional contra el «lavado de dinero» (Gafi).
El Gobierno prevé, entre otros objetivos, abrir el debate para reelaborar la tipificación penal del delito de lavado de dinero proveniente de actividades ilícitas como el terrorismo o el narcotráfico. La agenda que la Argentina se compromete a cumplir de aquí hasta el 2009 también quiere mejorar las reglas de control del sistema financiero a través de la Unidad de Información Financiera (UIF) que el Gobierno reestructuró el año pasado; y ampliar la lista de sujetos obligados a informar sobre operaciones sospechosas.







