Se realizó la entrega de los premios correspondientes al concurso «Jóvenes Emprendedores», que tuvo tres ganadores y los recibieron los responsables de los proyectos. Fue ayer en la sala de sesiones del Consejo Superior de la UNaM. En el acto participaron el rector de la UNaM, Aldo Luis Caballero; el vicerrector, Aldo Darío Montini; los secretarios generales: de Ciencia y Tecnología, Hugo César Bordón; de Extensión, Víctor Daniel Mielniczuk; de Economía y Finanzas, Ana María G. de Coria; el secretario del Consejo Superior, Julio Martín, y el gerente del Banco Santander-Río, Antonio González, junto a otros funcionarios de la UNaM.
En la ocasión, y tras las palabras iniciales de Bordón, el rector de la UNaM puso de relieve el significado y la proyección de «este primer paso en un camino nuevo, que hace posible que nuestros jóvenes puedan concretar sus ideas y proyectos, participando activamente en la sociedad como jóvenes emprendedores».
Especialmente, agregó, como generadores de su propia fuente de trabajo y generadores de fuentes de trabajo para los demás. «Debemos recuperar esa mentalidad -dijo-, que nuestros antepasados tuvieron y practicaron aquí en Misiones. Porque no hay dudas de que el emprendedurismo es el motor del desarrollo de la sociedad», afirmó.
Luego de agradecer el aporte del Banco Santander-Río para esta iniciativa, Caballero dijo estar «orgulloso de nuestros jóvenes investigadores, que trabajan en proyectos destinados a mejorar la calidad de vida de la comunidad».
Los proyectos
De los 29 proyectos presentados ante la Secretaría General de Ciencia y Tecnología, 12 cumplieron cabalmente los requisitos exigidos para el caso.
Su evaluación final estuvo a cargo de la comisión integrada por la ingeniera Laura L. Villalba, la profesora Nélida L. Wall y el ingeniero Juan Carlos Michalus.
El primer premio (de cuatro mil pesos) correspondió al proyecto «Producción y comercialización de productos químicos derivados de la menta arvensis», cuyo responsable es Alejandro Germán Frank.
El segundo (de tres mil pesos), al proyecto «Desarrollo rural, económico y social mediante la explotación ordenada y sistemática del cultivo del aloé, con un enfoque territorial, bajo un esquema de producción integrada y ambientalmente sostenible», que es responsabilidad de Vanesa Graciela Hartwig.
Y el tercero (de dos mil pesos), al proyecto «Elaboración de papel artesanal con fibras naturales de la zona, para su aplicación en prácticas artísticas plásticas y artesanales, en una comunidad de agricultores en la localidad de Itacaruaré», perteneciente a Graciela Anger y Laura Hedman.







