Un tropezón no es caída

David Nalbandian y Agustín Calleri cayeron ante Dimitry Tursunov y Marat Safin por 6-2, 6-3 y 6-4. Ahora, la serie está 2-1 para los rusos y mañana se define el título con los singles. El dobles, que en la previa aparecía como favorito para darle un nuevo punto a Argentina, hipotecó la ilusión del equipo de Mancini de quedarse con la Ensaladera. El lapidario 6-2, 6-3 y 6-4, obliga a triunfar en los dos singles del domingo para lograr una gesta histórica.

La pareja argentina padeció el partido de principio a fin, en ningún momento estuvo cerca en el marcador, ni mostró síntomas de una probable recuperación.

El primer parcial, como a la postre sería todo el match, fue un monólogo ruso. Tursunov se cargó el equipo al hombro, Safin acompañó con toda su jerarquía y un rápido quiebre sobre el flojísimo servicio de Nalbandian empezó a desnivelar la balanza, hasta el 6-2 final.

Además, a los notables errores en el saque, se le sumaron la insólitas fallas del unquillense para devolver el servicio rival: una combinación devastadora.

La temática no cambió en el segundo set. Argentina siguió sin poder hacerle frente al saque ruso (hasta ahí sólo se ganaron 5 puntos de 41) y el partido siguió siendo un monólogo. Calleri hacía lo que podía, pero alternaba buenas y malas; David aportaba solamente de las segundas.

La manga definitiva fue un poco más pareja en cuanto al marcador, pero en juego mostró las mismas abismales diferencias. Argentina sufrió cada vez que servía y Rusia nunca tuvo ni un momento de zozobra. Fue 6-4, para poner a los locales 2-1 arriba.

Mañana será el turno de los singles, que determinarán al campeón.



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