Los camaristas los consideraron coautores del homicidio de Alfonso Pinto Cardozo. Jorge Alberto Ramírez fue absuelto por el crimen pero condenado por robo y encubrimiento. Graumann y Vera fueron absueltos.

Tensa espera. Los jueces se tomaron más de una hora para dictar la condena a prisión perpetua a Neumann y Escalada.
Bertoldo Roberto Neumann Rojas y Kevin Iván Escalada fueron condenados ayer a prisión perpetua por el crimen del sereno del Instituto de Previsión Social (IPS), Alfonso Pinto Cardozo, hecho que ocurrió en la noche del 27 de febrero de 2003 en Posadas.
La sentencia fue dictada al filo del mediodía por los camaristas Roque Martín González, Juan Enrique Calvo y César Raúl Jiménez, y leída por el secretario del Tribunal, Marcelo Ozuna.
En el fallo, los jueces también absolvieron por el beneficio de la duda a Jorge Alberto «Mosquito» Ramírez por el delito de homicidio calificado pero lo condenaron a cuatro años de prisión efectiva como coautor del robo de las computadoras de la obra social de los empleados estatales y encubrimiento del homicidio.
Además, los jueces absolvieron a Sergio Nicolás Vera por falta de acusación del fiscal Rolando Oliva; y Verónica Ayelén Graumann fue alcanzada por el beneficio de la duda y quedó libre de toda culpa.
De la parte resolutiva del fallo se desprende que los camaristas decidieron dejar de lado el testimonio de Miguel Angel Balguenet, quien aseguró haber visto en la madrugada del 28 de febrero a Neumann, Ramírez y Graumann limpiando la sangre que había quedado en el asiento trasero del auto del primero.
El testigo no pudo ser hallado por la Policía y por ende no concurrió a declarar durante el debate. Todos los defensores cuestionaron sus dichos por considerarlos falaces. Además, el propio Balguenet había contado que Bertoldo le debía dinero y en una oportunidad lo había lesionado con un cuchillo, situaciones que lo inhabilitan como testigo.
Por otra parte, la desvinculación de Ramírez del homicidio hizo caer uno de los agravantes, que era la participación de más de dos personas en el hecho.
De esta manera, Escalada y Neumann Rojas fueron sentenciados en base a lo establecido en el Artículo 80 inciso 7. Es decir que mataron a Pinto Cardozo para facilitar el robo y evitar que el sereno los denunciara.
En el caso de Bertoldo, también lo hallaron responsable del delito de «tenencia ilegal de arma de guerra».
En el fallo, los jueces dispusieron remitir la pistola calibre 11.25 al Tribunal Penal 1, que debe juzgar a Neumann Rojas y Ramírez por el crimen del abogado Guillermo José Valdez.
Además, se enviará a la Fiscalía de turno fotocopias del acta del debate para determinar si de allí surge la existencia de nuevos delitos. Es que Bertoldo mencionó el lugar donde adquirió cocaína y Escalada habló de los posibles autores intelectuales del homicidio del sereno.
Los fundamentos del fallo, en tanto, se darán a conocer el próximo 28 de julio a las 11.00, en el Tribunal.
La última jornada del juicio comenzó ayer a las 9.40 con el alegato del abogado Oscar Delgado, defensor de Graumann. El letrado, al igual que sus colegas defensores, destacaron la labor del Tribunal, que permitió la participación de todos los defensores en el control del proceso.
Delgado dijo que «de las pruebas surge que no existen elementos determinantes ni indicios graves que hagan presumir la participación de Graumann en el hecho».
Acusó al fiscal Rolando Oliva de actuar «con ligereza y liviandad» por haber acusado a la joven del delito de encubrimiento.
«La arbitrariedad (del fiscal) llega a tal punto que ante la ausencia de elementos objetivos apeló a elementos subjetivos. Todo gira sobre conjeturas e impresiones personales», agregó.
Para el defensor «la fiscalía no logró destruir el estado de inocencia de mi defendida» y por ello pidió la absolución.
El último alegato correspondió a Rubén Langbart, quien cargó contra el sistema procesal vigente en la provincia, al que tildó de perverso.
Como el fiscal Oliva no había formulado acusación contra su defendido, Langbart efectuó unas pocas consideraciones y pidió la absolución del joven técnico en informática.
Unos minutos más tarde el abogado se retiró del Tribunal y terminó internado en un sanatorio por un infarto.
Tras la lectura del fallo, unos 30 agentes del Servicio Penitenciario Provincial sacaron rápidamente de la sala de debates a Bertoldo y Kevin; mientras que Ramírez permaneció algunos minutos más, hasta que su defensor le explicó en qué consistía el fallo.
Antes de la despedida hubo un fuerte abrazo entre Graumann y Ramírez, quien aún debe responder ante la Justicia por el crimen del abogado Guillermo José Valdez.
Conformes
Irma Careaga, la hermana de la víctima se mostró conforme con el fallo dictado ayer por el Tribunal Penal 2. «Fue buenísimo el fallo, la Justicia se hizo sentir hoy», dijo la mujer al salir de la sala de debates.
Careaga agregó que «espero que dentro de unos años no los larguen por buen comportamiento».
Con respecto al móvil del crimen de su hermano, la mujer indicó que «quedan dudas» y agregó que «hay cosas que no se ventilaron en el juicio» por la falta de colaboración de los imputados.
Careaga también lamentó que uno de los testigos más importantes de la causa, Miguel Angel Germán Balguenet, no haya sido hallado. Es que era la persona que comprometía en el caso a Ramírez y también a Graumann.
Un hermano de Kevin Escalada, en tanto, no pudo contener las lágrimas al escuchar la condena. Después saludó a la abogada Silvia Núñez, a algunos integrantes del Tribunal y partió caminando lentamente.








