El presidente venezolano Hugo Chávez no le escapó a los micrófonos tras la realización de la cumbre. Defendió a Evo y prometió el gasoducto.
El venezolano Hugo Chávez se mantuvo fiel a su costumbre y fue el único presidente que se quedó a hablar largamente con los periodistas en el lobby del hotel Casino cuando ya sus pares se habían retirado raudamente. Además de destacar los acuerdos alcanzados, sostuvo que en materia política «Latinoamérica ya transita otro camino político distinto a los dictados de Washington».
«En la Argentina reinaba hace cinco años un proyecto neoliberal y hoy hay una nueva argentina, que no camina al compás de Washington y sigue sus propios pasos, como Venezuela, Bolivia y Brasil y Uruguay. Yo diría que ya hay un camino abierto, ahora solo falta consolidarlo».
«Fue una reunión muy buena y debemos respetar la decisión soberana de Bolivia. Evo Morales no hizo más que cumplir con una mandato popular expresado ya hace dos años y que nunca fue cumplido», respaldó.
«Es un imperativo de la historia lo que ha hecho Bolivia y lo debemos respaldar», indicó el jefe de Estado que hace poco tomó una decisión similar en Venezuela.
«Esta reunión sirvió para fortalecernos nosotros mismos y comprometernos con el pueblo y la integración. Frenamos una ola de especulaciones en el mundo sobre la fragmentación latinoamericana.
«Esta reunión fue un golpe al hígado al imperio que trata de dividirnos», dijo en obvia alusión a la disputa pública que mantiene con Estados Unidos.
También recordó al prócer Simón Bolívar, que era un hombre de «dificultades». «Yo soy un hombre de dificultades, por eso, con cada dificultad que tengamos, saldremos fortalecidos».
Asimismo, el venezolano, mientras besaba a una turista de ese país, ratificó que en agosto comenzarán las obras para el gasoducto del sur con las perforaciones en el Orinoco. «Los trabajos preliminares se están acelerando con varios equipos que están trabajando en las distintas áreas, la conceptual, con los ministros, la técnica, la financiera y el trazado. Si todo marcha bien, en agosto lanzaremos el gasoducto con todos los presidentes de Sudamerica y hasta que el caño no esté en Buenos Aires, no paramos», aseguró.
«El mundo está a las puertas de una crisis energética terrible. A los Estados Unidos se les acaba las reservas de petróleo y por eso están desesperados, porque cada día depende más de la energía importada. Los pueblos de Sudamerica tengan la certeza de que con la reserva de gas de Bolivia y Venezuela, tenemos gas para toda la región por más de cien años», pronosticó.
¿Le sorprendió que Bolivia no haya anunciado la decisión de nacionalizar sus recursos?
«Nadie debería sentirse sorprendido, sin dudas, somos amigos y eso ha sido ratificado hot. Hay decisiones que Brasil toma y no las comunica a nadie porque es un país soberano, como Venezuela o Argentina. Recuerden que hace dos años se votó en un referendum la nacionalización de los recursos y nadie hizo nada. Después se aprobó una ley y no se hizo nada. Cuando llegó Evo tomó una decisión, hay que respetarla, porque Bolivia es un país soberano. Evo garantizó y ahora está firmado, que le va a suministrar gas a Brasil y Argentina», respondió el Presidente.
Finalmente, aunque trató de minimizar su comentario, el venezolano ratificó que prefiere que en Perú gane las elecciones Ollanta Humala. «Pero la elección del Presidente depende del pueblo peruano», se atajó. Venezuela retiró de Perú a su embajador en una polémica decisión que busca mellar las posibilidades de volver a la presidencia de Alan García. En cambio, Humala es un dirigente populista que si llega a la presidencia pretende imitar a Venezuela, o Bolivia, pero rescatar sobre todo «la memoria del Che Guevara».
«A ver que pasa en Perú pronto, en Ecuador, en México, pero hay un nuevo camino abierto. Hoy como nunca antes en 200 años de historia hemos estado más cerca del proyecto de la gran Patria que decía José de San Martín, de la gran Colombia, que decía Simón Bolívar», destacó el polémico jefe de Estado, quien ya en la presentación conjunta con los demás presidentes dedicó largos minutos a hablar de la historia regional.

La cumbre descomprimió la tensión pero Bolivia aumentará el precio del gas






