La bajante del Iguazú cambió la fisonomía de las Cataratas

Toda la provincia ha vivido la sequía de los útlimos meses y las Cataratas no estuvieron ajenas a este mal. La falta de lluvias en el rio Iguazu superior, ha generado en las Cataratas del Iguazu un paisaje distinto, dejando ver en el paredon de piedras de las caidas de agua toda la vegetacion que habitualmente a la vista esta oculta.
El sábado cayó una leve llovizna sobre la ciudad pero no tuvo incidencias en la continua baja del río Iguazú.

En baja


Desde la Prefectura Naval de esa ciudad manifestaron que el río Iguazú continúa bajando y atribuyen que una de las razones principales de la falta de agua es que las represas brasileñas retienen el agua en sus territorios.
La Prefectura de Iguazú informó que los caudales son los siguientes:
-Capanema: 460 metros cúbicos por segundo, lo normal es de 1500 a 2000 metros cúbicos.
– Caxía: 398 metros cúbicos por segundo, lo normal es de 1000 a 1500.
También destacaron que hoy por hoy la altura en Cataratas es de 0,50 centímetros estacionado cuando lo normal es de 70 a 80 centímetros.
Luis Alberto Vera, ayudante segundo de radioperador de la Prefectura manifestó que «en las cataratas hay poca agua porque las represas de Brasil retienen el agua y esta no llega hasta donde debería». Vera agregó que «esperemos que llueva porque si sucede eso las represas brasileñas sueltan el agua y las cataratas volverán a la normalidad».
Alcides Capra Gerente General de la empresa Iguazú Argentina, concesionaria de los servicios que se prestan en el parque, manifestó que «los paseos estan todos habilitados, la bajante del rio Iguazú no representa por lo menos hasta ahora ningun inconveniente, sigue estando habilitado el cruce en lancha a la isla San Martin y los visitantes pueden disfrutar una vista de cataratas que en otro momento seria imposible apreciar». Capra agregó que siguen recibiendo la misma y normal cantidad de visitantes en el lugar «la baja del río no afectó la cantidad de visitas».

Una vista diferente


La falta de agua deja al descubierto el paisaje normalmente oculto de la vegetación y los nidos de los vencejos, que no pueden verse con el caudal en estado normal.
Hoy la octava maravilla del mundo: las Cataratas del Iguazú, presentan una imagen distinta, en realidad siempre hay algo distinto para contemplar, pero el pobre caudal que puede apreciarse desde hace unos días, deja ver cosas que normalmente permanecen ocultas tras el velo de agua que cae. Algunas de las cosas diferentes que se pueden ver ahora, son por ejemplo, la vegetación que le suele dar esa tonalidad verduzca que se entremezcla con la espuma blanca del agua al caer, también las rocas están al descubierto, que van cambiando sus formatos hasta transfomarse en rarísimos e increíbles por el correr del agua y la erosión que esta provoca torneando así las piedras y dejándolas con formas extraordinarias.
También quedan al descubierto los nidos de los vencejos, esos pájaros símbolo del Parque Nacional Iguazú que encaran los saltos atravesándolos para poder llegar hasta sus hambrientos pichones.



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