Dos brasileños reconocieron haber matado a un colectivero

El crimen ocurrió el 21 de mayo del año pasado cerca de San Antonio. Los imputados viajaban como pasajeros y atacaron a puñaladas al guarda del micro de la empresa Itatí y escaparon hacia Brasil. Serían condenados a perpetua Dos hermanos comenzaron a ser juzgados ayer por el brutal asesinato del guarda de un colectivo, hecho que ocurrió el 21 de mayo del año pasado sobre la ruta nacional 101, cerca de San Antonio.
En el banquillo de los acusados se sentaron Roberto Carlos y Josué Bueno, dos brasileños que enfrentan una acusación por homicidio calificado y podrían ser condenados a prisión perpetua.
Ambos declararon ayer ante el Tribunal Penal 1 y reconocieron haber cometido el robo. Incluso uno de ellos afirmó haber sido el autor de las puñaladas que terminaron con la vida del guarda Darío del Rosario Talavera, de 20 años.
Sin embargo, intentaron justificar en cierta forma los hechos. Contaron que ambos viajaban cantando en voz alta y que la víctima los agredió para que se callaran.
Roberto Carlos y Josué Bueno, de 24 y 25 años respectivamente, dijeron que el viernes 21 de mayo habían estado bebiendo en un bar del paraje Dos Hermanas. A la noche esperaron el colectivo de la empresa Itatí -hacía el trayecto Almirante Brown-San Antonio- para regresar a sus casas, ubicadas muy cerca del límite internacional.
De acuerdo con el relato de los testigos, los muchachos se levantaron de sus asientos y amenazaron al chofer, Luis de Barba, y a Talavera con enormes cuchillos que llevaban en la cintura.
Los delincuentes le exigieron al guarda la entrega de la recaudación, pero éste intentó defenderse sin armas. El brasileño lo atacó ciegamente cortándole manos, brazos y alcanzando finalmente a clavarle el puñal en pleno pecho.
Talavera cayó malherido y el agresor siguió asestándole puntazos en la espalda, hasta dejarlo herido de muerte.
El muchacho recibió tres puntazos en la zona de la nuca y otros cuatro o cinco en la espalda.
Según relataron los asustados pasajeros y el chofer, el agresor de Talavera agarró un maletín que tenía el guarda pensando que allí estaba todo el dinero de los pasajes y salió corriendo. El otro ladrón entonces dejó de pelear y sujetar a De Barba y también corrió.
Poco después la Policía logró detenerlos y secuestrar las armas empleadas en el fatal robo.
Para hoy está previsto que declare una testigo y luego se escucharán los alegatos de la fiscal Claudia Katok y de la defensora Ana María Mayerhoffer.



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