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El Papa no presidió la misa del Domingo de Ramos

Debido a su frágil estado de salud, Juan Pablo II sólo saludó desde la ventana a los miles de fieles reunidos en la Plaza San Pedro. Juan Pablo II se asomó hoy a la ventana de su estudio que mira a la Plaza San Pedro para saludar a alrededor de cincuenta mil personas reunidas en ella, en ocasión del Domingo de Ramos, festividad importante para la comunidad católica.

Un prolongado aplauso recibió al Papa en esta aparición pública en el Vaticano, durante la cual no pronunció palabra alguna pero bendijo a los fieles con un ramo de olivo que tenía en la mano.

El cardenal Camillo Ruini, vicario de Roma, presidió hoy en nombre del Papa la liturgia en plaza San Pedro, que comenzó con una procesión de los sacerdotes, obispo y cardenales y la bendición de los Ramos ante miles de peregrinos.

Durante la celebración, los fieles rezaron por el Pontífice e invocaron que «el Espíritu Santo lo ilumine y lo sostenga para que su testimonio de fe a Cristo sea para todos los jóvenes del mundo un ejemplo y modelo del amor supremo por el que eligió, la fidelidad continua en su servicio hasta el don de la vida».

El cardenal Ruini durante la celebración se refirió a la cruz y dijo que de ella «vienen energías siempre nuevas, que hicieron fecunda la historia de la Iglesia, las que hoy transmite con especial claridad el rostro cansado del Santo Padre».

La homilía del cardenal, el primer purpurado comprometido en lugar de Juan Pablo II para los ritos de la Semana Santa, que comienzan hoy, estuvo centrada en el «contraste profundo» entre quienes celebraron a Jesús el domingo de Ramos y días después apoyaron su crucifixión.

Ruini destacó ese contraste entre la «multitud en fiesta», que recibió a Jesús a su ingreso en Jerusalén, como recuerda la jornada del Domingo de Ramos, y esa misma multitud, que algunos días después, coreaba «que sea crucificado».

El Papa, a 20 años del Domingo de Ramos de 1984, cuando nació la idea de la Jornada Mundial de la Juventud, que siguió la misa por televisión, invitó a los jóvenes a ser «testigos» de la cruz y recordó la próxima cita de agosto en Colonia, Alemania.

Ese mensaje papal fue dicho por el sustituto de la secretaría de Estado, el obispo argentino Leonardo Sandri. (La Nación).

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