Durán: «la actividad forestal dejó de ser un incentivo para pequeños productores»

El empresario Daniel Durán, de Selva SRL, se mostró decepcionado sobre el futuro de la actividad en Misiones, y aseguró que las perspectivas para la campaña 2005 se presentan poco alentadoras. El reconocido viverista de Eldorado disminuirá la producción de plantines forestales para 2005 y advierte que ante las dificultades de la ley de promoción hay que buscar una figura diferente para el pequeño productor. «Creo que para la actividad hay que buscar a los forestadores nato y no mentir más a la gente», dijo. El empresario forestal Daniel Durán, de Eldorado, se mostró decepcionado ante el futuro de la actividad en Misiones, y aseguró que las perspectivas para la campaña 2005 se presentan poco alentadoras.

Durán tiene una reconocida trayectoria familiar en la comunidad forestal. Es ingeniero forestal, productor, viverista, y empresario. Actualmente es socio gerente de la empresa Selva SRL y es integrante de la comisión directiva de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap).

Semanas atrás, participó de la última reunión de Comisión Asesora de la Ley 25.080, que se llevó a cabo en Buenos Aires, y en diálogo con ArgentinaForestal.com realizó un balance sobre lo informado en la oportunidad y aseguró que actividad dejó de ser un incentivo para los pequeños productores.

«Aparentemente desde el Estado van a tratar de ordenar las cosas, pero el problema es que siempre vamos de promesa en promesa. Dicen que las cosas van a mejorar, pero desde un tiempo hacia atrás hay una deuda en planes forestales muy grande que aún esta pendiente. Entonces, es muy difícil volver a creer mirando a futuro cuando siempre se está no cumpliendo con el pasado», dijo.

En ese marco, recordó el anuncio que realizaron las autoridades de la Secretaría de Agricultura en octubre pasado, oportunidad en que aseguraban que «quedaba un remanente de 25 millones de pesos del Presupuesto 2004 que se iban a pagar antes de fin de año y ahora dicen que sólo saldrán 2 millones de pesos, por lo tanto, los resultados están a la vista. Por más que se digan muchas cosas, después en la práctica no ocurren», remarcó.

Según el análisis del viverista: «dos millones de pesos significan 4 mil hectáreas forestadas de planes atrasados, según el costo actual del subsidio. Pero sabemos que ese dinero no será destinado en su totalidad a Misiones, y sólo en el año 2001 en la provincia se solicitaron como 80 mil hectáreas, y con la nueva modalidad de la re-inspección, en un mes y medio se hicieron solamente 4 mil hectáreas. Entonces me pregunto ¿cómo van a hacer para completar las inspecciones de las 80 mil hectáreas? Es casi imposible, y el impulso que va a tener la forestación es cada vez menor. Por lo tanto, la tendencia es cada vez más negativa para el sector porque la plata no aparece», agregó.

Por otra parte, expresó su preocupación ante la falta de atención del gobierno nacional al sector. «Escuchamos en la reunión de Comisión Asesora que hay un sólo contador en Agricultura para agilizar los expedientes; que trabaja part-time, y que no va a revisar los planes que tienen estabilidad fiscal -cuando todos los planes de 20 hectáreas para arriba lo solicitaron-, así que estamos mucho peor que antes», dijo.

Desincentivo

Debido a las dificultades en la operatoria de la ley 25.080 de inversiones para Bosques Cultivados, actualmente los pequeños productores son «los que más problemas tienen para cobrar el subsidio», dijo Durán.
«Por la re-inspección no se puede decir que los productores no han cumplido, simplemente se vieron afectados por la crisis del 2000-2001 y no han podido cuidar sus plantaciones, pero tampoco cobraron el subsidio. Es así que hoy nos encontramos con un 60% del total de la superficie plantada -aproximadamente-, pero no podemos culpar solamente al forestador porque el Estado tampoco pagó», manifestó.

De esta manera, el empresario adelantó a este medio su decisión de disminuir la producción anual de plantines para la campaña 2005. «En los últimos dos años nos hemos achicado un poco más, hemos tratado de hacer cosas alternativas porque realmente jugarse a hacer muchas superficies para plantar pinos será contraproducente. No creo que se vendan demasiadas plantas. Como empresa forestal, desde hace mucho tiempo que estamos en el medio, y tengo la sensación de que todos estos incentivos que existen del orden provincial o nacional deben ser orientados exclusivamente a los forestadores nato, porque serán los únicos que seguirán forestando», advirtió.

Cultura forestal

Para el viverista, aquel productor que plantó siempre, con o sin incentivo económico, es realmente el que conoce de la actividad y no esperará del subsidio para seguir plantando, porque entiende del negocio e invierte recursos propios. «Seguramente tendrá que aguantar, un año plantará más (cuando cobre el subsidio), otro plantará menos esperando que salga el subsidio, pero es el único que va a poder hacer uso de los beneficios de la ley. Yo creo que este sistema, así como esta encarado, no va a resultar para los pequeños productores. Por un lado, porque el productor no cobra cuando tiene que cobrar y después abandona la plantación; y por otro lado porque el gobierno esta promocionando a alguien que realmente no puede cumplir. Entonces, hay que buscar una figura diferente para el pequeño productor, pero creo que también hay que buscar a los forestadores nato. No hay que engañar más a la gente y prometerles que recibirán plata, porque no es así. En esta actividad sólo quedarán los forestadores nato, y como viverista será el mercado al que voy a apuntar, porque sabemos que son los que van a estar siempre».



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