Camiones que cayeron en Foz confirman feroz evasión fiscal

Temporada de vacaciones y fiestas de fin de año y reyes y es tiempo para los contrabandistas de potenciar sus actividades en la frontera. Las «importadoras paraguayas» están reactivando una nueva ruta, utilizando como vía de salida a Puerto Iguazú, Argentina. Fiscales brasileños confirmaron ahora que la flota de 29 camiones paraguayos, que fuera intervenida al otro lado del Puente de la Amistad con mercaderías procedentes de Iquique, Chile, estaban tremendamente subvaloradas y tuvieron que abonar una fuerte multa para ser liberadas. Nada menos que 29 camiones cargados al tope de mercaderías diversas y procedentes del puerto franco chileno de Iquique, Chile, habían sido retenidos hace más de un mes en la vecina ciudad brasileña de Foz de Yguazú por efectivos de la Receita Federal, confirmando de esa manera que los operadores iquiqueños están utilizando una nueva ruta hacia su tránsito a la capital esteña. El organismo fiscalizador brasileño estimó que el valor de la carga sería de nada menos que US$ 6.000.000, pero como es de suponer, el lote estaba terriblemente subvalorado y en las facturas de origen figuraba que todo costó solo unos US$ 600.000. Como eran mercaderías en tránsito, las mismas fueron liberadas después, previo pago de fuertes multas, que cancelaron comerciantes paraguayos y árabes.El convoy de camiones que los miembros de la Receita no quisieron revelar a qué importadoras correspondían o estaban destinadas las cargas, permaneció retenido al otro lado del Puente de la Amistad y del incidente se hicieron eco los medios periodísticos paranaenses.El titular de la Receita Federal brasileña, José Carlos de Araujo, en los últimos días confirmó a periodistas de la redacción regional de ABC, en Ciudad del Este, que los importadores iquiqueños están efectivamente envueltos en dolos en sus comprobantes de compras.Luego de aquella operación se desnudó que vienen ingresando al Paraguay utilizando una nueva ruta. Es decir, como vía de salida a la ciudad misionera argentina de Puerto Iguazú, en tránsito por Foz de Yguazú, para desembarcar finalmente en la capital del Alto Paraná, es decir Ciudad del Este.Aquella vez las mercaderías que estaban siendo transportadas por los vehículos paraguayos eran productos de la China Continental, y en su mayoría juguetes, juego de herramientas, ropas, piezas para computadoras y electrónicos diversos de segunda calidad.Los fiscales brasileños dejaron entrever que aparentemente gran parte del cargamento retenido estaba destinado inicialmente para el mercado brasileño, especialmente para los camelots paulistanos- vendedores ambulantes- y el remanente para el mercado paraguayo.Las cargas habían sido retenidas a su ingreso a Foz de Yguazú, donde se realizó la revisión de los documentos que acompañaban las cargas y surgieron las sospechas cuando al efectuar la valoración de las partidas se encontraron con la sorpresa que figuraban con precios de origen risibles y hasta absurdos.En efecto, los aludidos comprobantes documentaban que el costo total del cargamento de los 29 camiones sería de apenas US$ 600.000, pero los fiscalizadores de la Receita aseguraron que el valor real superaría, según las estimaciones iniciales, los US$. 6.000.000.En esferas de la Receita se dijo que las documentaciones de las cargas no estaban completas. Por ejemplo, no estaban convenientemente consignadas para qué importadoras estaban dirigidas las partidas. Como las mercaderías estaban en tránsito, pero hubo la presunción de que se quería dejarlas dentro del mercado brasileño, el organismo interviniente aplicó una fuerte multa al lote de productos, que en menos de 24 horas fue abonada en su totalidad por comerciantes paraguayos y ciudadanos árabes, estos últimos residentes en Foz y que cuentan con locales comerciales a ambos lados del Puente de la Amistad. (ABC Paraguay)



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