Muchas cancelaciones y pocas expectativas en el arranque de la temporada turística misionera

En varios hoteles de Iguazú, las cancelaciones llegaron al 50 por ciento y esperan que recién en febrero haya alguna reactivación. La crisis económica y la devaluación son los culpables más apuntados. La temporada es mala en todo el país [su_note note_color=»#cdcdcd»]La indefinición política y económica, la posible devaluación y la negativa de aceptar tarjetas de crédito argentinas en Brasil, Paraguay y Uruguay, hace que el turismo prefiera otros destinos. Además, algunos hoteleros solo hacen reservas en dólares, lo q[/su_note]Ni los atentados del 11 de septiembre del año pasado y la «mala publicidad» hicieron tanto daño al turismo como la crisis económica que azota a la Argentina. En Iguazú, los hoteleros miran desesperados el paso de las horas sin que ningún turista acerque sus valijas. En el arranque de la temporada local, en promedio, la caída de las reservas araña el 50 por ciento y la perspectiva de mejorar es casi nula. La indefinición política y económica, la posible devaluación y la negativa de aceptar tarjetas de crédito argentinas en Brasil, Paraguay y Uruguay, hace que el turismo prefiera otros destinos. Además, algunos hoteleros solo hacen reservas en dólares, lo que limita aún más la posibilidad del mercado interno. Las principales plazas turísticas del país sufrieron una retracción de visitantes del 50 por ciento promedio, ante la incertidumbre económica y la espera de las nuevas medidas por parte de los potenciales veraneantes, pero agentes del sector apostaban sus fichas a la segunda quincena de enero, confiados en las numerosas consultas recibidas a diario. En el Iguazú Gran Hotel cancelaron el 40 por ciento de las reservas previstas para estos días y «no hay probabilidades de mejora», pese a que durante la semana de Navidad y Año Nuevo se trabajó a full. Recién en febrero habría una reactivación. En el Hotel Cataratas, el panorama no era tan sombrío, pero sí enmarcado en la incertidumbre económica y política. «No se vislumbra nada, pero esperamos que entre el 10 y 15, se mueva algo. Lo que pasa es que los argentinos no pueden usar sus tarjetas de crédito en Brasil ni Paraguay y eso complica», explicó uno de los encargados de atender al público. En el Saint George, las reservas se cancelaron en un 20 por ciento, pero «empezaron a sumarse en forma preocupante». La perspectiva es mala y las cancelaciones fueron varias. «Nos perjudica mucho la crisis económica», se lamentó un asistente. En Misiones, el sector hotelero reveló que el nivel de reservas cayó en un 50 por ciento en relación a igual período del año pasado, pero comentaron que «en Brasil las reservas cayeron en un 80 por ciento lo que indica que esta temporada crecerá el turismo interno». El subsecretario de Turismo provincial, Francisco Perié, dijo que las obras de remodelación realizadas en la zona de las Cataratas del Iguazú «nos asegurarán al menos el mismo nivel de turistas del año pasado, alrededor de 150 mil personas». Mar del Plata y el resto de las localidades balnearias de la costa atlántica junto con Bariloche eran las plazas turísticas que presentaban las mejores perspectivas para el mes de enero, aunque muchos operadores, en el marco de la crisis económica, se conformaban con llenar en un 50 por ciento los hoteles. Pero en Chubut, Mendoza, Salta, Córdoba y Misiones el panorama de reservas y visitas «es desolador», según coincidieron en señalar operadores turísticos de esas provincias, mientras que en Chubut -con sus tradicionales atractivos de Puerto Pirámide, Puerto Madryn y la zona cordillerana- no había muchas expectativas de mejora durante enero. En Mar del Plata, la ocupación rondaba el 35 ó 40 por ciento, pero esperaban un incremento del turismo para el próximo fin de semana. Operadores turísticos estimaron que muchos de los visitantes llegarán a Mar del Plata sin haber hecho reservas, «porque todos esperan que se clarifique las medidas económicas». El titular de la Asociación de Hoteles de Bariloche, Sandro Gessani, adelantó que este mes «estimamos entre el 45 y el 55 por ciento de ocupación», aunque recalcó que en un verano «normal» ese índice trepa al 70 por ciento. «Pero de todos modos es mejor que lo que imaginábamos a principios de diciembre con los saqueos y el ‘plan freezer’ de Cavallo que nos hicieron temer lo peor» reconoció Gressani. En un complejo de bungalows de Playa Serena, los dueños dijeron que la situación mejoraba con respecto a quince días atrás, «todo parece calmarse y ya estamos recibiendo llamados de consulta». Sin embargo, «será difícil recuperarse del bajo nivel de afluencia de diciembre, con la cifra más baja de visitantes en los últimos cinco años y una merma del 12 por ciento en relación al año anterior. En Chubut, la afluencia de turistas era muy inferior a otras temporadas y las perspectivas en enero «no son las mejores, debido a las pocas consultas sobre precios y servicios», informaron distintos agentes locales. Como ejemplo, la Secretaría de Turismo de la comuna de Trevelín, localidad situada en la cordillera andino patagónica indicó que «se registró una merma del 60 por ciento en el ingreso de turistas con respecto al año anterior» En tanto, un gerente del Hotel Península Valdés de Puerto Madryn, apuntó que «a principios de enero del año pasado había el 50 por ciento de ocupación y ahora vendimos únicamente el 15 por ciento de las plazas». En Mendoza, otra provincia con pocos turistas, «enero comenzó con un 10 por ciento de ocupación en la zona céntrica, un 35 en camping y cabañas del circuito turístico de Valle Grande, principal atractivo de San Rafael, en el sur provincial. En tanto, en la zona norte de la provincia, las 12 mil plazas disponibles sólo estaban ocupadas en un 20 por ciento, aunque fuentes de la Secretaría de Turismo destacaron «que hay muchas consultas telefónicas». En Salta, una provincia que creció en materia de afluencia turística en los últimos años, «todavía no se pueden dar números de visitantes porque las cantidades son muy inferiores a las del año pasado», informaron autoridades del área. El secretario de Turismo provincial, Bernardo Racedo, informó que el año pasado «recibimos 60 mil visitantes en la temporada pero pensamos que cuando se aclaren las medidas económicas, las centenares de consultas recibidas se transformarán en reservas concretas». En Córdoba, operadores de Villa Carlos Paz coincidieron en afirmar que «el movimiento turístico es bajo pero esperamos que después de Reyes comiencen a llegar visitantes». El titular de la Cámara Inmobiliaria cordobesa, Carlos Borrione, indicó que «tenemos casi el mismo nivel de alquiler que el año pasado pero no hay demanda de departamentos que era nuestro fuerte».

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