Según algunos canales de televisión y otros medios, unas 10.000 personas pueden estar atrapadas bajo los escombros del World Trade Center, mientras que las estimaciones sobre la cantidad de muertos en el ataque al Pentágono, en Washington, oscilan entre 100 y 800, a los que se suman los 266 ocupantes de los cuatro aviones. Cuatro sobrevivientes y 55 muertos fueron recuperados hasta esta tarde de los escombros tras el atentado de ayer contra las Torres Gemelas de Nueva York, aunque diversas fuentes estiman que la cifra puede elevarse a miles, mientras en los 107 hospitales de la ciudad había unos 2.000 heridos, cerca de 200 de ellos en grave estado. Según algunos canales de televisión y otros medios, unas 10.000 personas pueden estar atrapadas bajo los escombros del World Trade Center, mientras que las estimaciones sobre la cantidad de muertos en el ataque al Pentágono, en Washington, oscilan entre 100 y 800, a los que se suman los 266 ocupantes de los cuatro aviones. El alcalde neoyorquino, Rudolph Giuliani, dijo hoy que hasta esta tarde se recuperaron 55 cuerpos de entre los escombros de las dos torres de 415 metros de altura, pero se mostró muy pesimista sobre las cifras finales. Giuliani confirmó que entre las víctimas se encuentran el jefe del departamento de bomberos, Peter Ganci; el subjefe de la policía, William Feehan, y otros responsables de esos cuerpos, que perdieron entre 250 y 300 miembros. Se trata de bomberos y policías que acudieron en primer término al lugar de la tragedia y que fueron sepultados por los cientos de toneladas de acero, cristal y cemento de las Torres Gemelas cuando se derrumbaron. El alcalde informó de que desde el impacto del primer avión hasta el derrumbe de las torres transcurrió una hora y cuarto, lo que dio tiempo a evacuar a varios miles de personas. «Nuestras estimaciones son que los que se encontraban en la torre número dos tuvieron algún tiempo para salir y calculamos que en cada una de ellas podría haber unos pocos millares cuando se derrumbaron», mencionó. En todo el complejo, de siete edificios, trabajaban unas 50.000 personas, mientras otras 90.000 lo visitaban a diario, aunque no se sabe cuántas había en el momento del ataque, ya que el mirador, principal destino de los turistas, estaba cerrado. «Hasta el momento, tenemos 55 muertos», dijo Giuliani, esta tarde en conferencia de prensa. «Logramos sacar a otra persona (de entre los escombros) hace dos o tres horas, una mujer que fue encontrada con vida y llevada a un hospital, así que ahora por lo menos hay cuatro personas que pudimos rescatar», detalló. «Esta es una situación con la que vamos a tener que lidiar por un tiempo, y es que sólo sabemos si salvamos a alguien o rescatamos el cuerpo de alguien cuando eso ocurre», afirmó. Los 107 hospitales de la ciudad recibieron heridos, y fueron desbordados por largas filas de personas, a veces de hasta 800 personas, se formaban para donaciones de sangre, en un gesto de solidaridad que fue alabado por el alcalde. Mary Johnson, portavoz del Greater New York Hospital, dijo que «unas 2.000 personas fueron registradas» en hospitales de Nueva York y New Jersey, pero muchos no fueron registrados. Giuliani destacó «la actitud de miles de voluntarios que ayudan, los que hacen filas para dar sangre y las donaciones de empresas para familiares de los policías, bomberos y trabajadores de rescate que murieron en los atentados», como la firma G.E., que dio 10 millones de dólares, y Cisco, que entregó cuatro. «Vamos a establecer una organización caritativa que envíe esos fondos a las manos de las familias y los hijos, quienes son las víctimas más directas de esta tragedia», adelantó El alcalde comentó que trabajan para «retomar la normalidad» lo antes posible, por lo que «la fundación Empire State podía habilitar lugares donde atender a los que necesiten ayuda». Cientos de bomberos, policías y 18 grupos de expertos en rescates trabajaban hoy sin descanso entre las ruinas de los edificios, con la ayuda de perros adiestrados, en busca de sobrevivientes, muchos de ellos con el pesimismo de saber que entre los muertos hay entre 250 y 300 de sus compañeros. El Departamento de Bomberos de Nueva York confirmó la muerte de tres de sus máximos jefes, entre ellos el de Operaciones Especiales, Ray Downey, quien lideró el equipo que la ciudad envió a Oklahoma para asistir a la víctimas del atentado ocurrido allí en 1995. También fueron sepultados por los escombros otros 250 policías y funcionarios de otras agencias municipales y federales que llegaron al lugar del siniestro en los primeros momentos. «Es algo devastador», dijo un bombero que, en un intento por mantener la esperanza, aseguró que el «departamento se recuperará», aunque luego añadió: «pero no sé cómo». En las calles cercanas a la zona de la tragedia, muchas personas deambulaban en busca de noticias sobre sus seres queridos o conocidos que se encontraban en el lugar al momento del atentado. Algunas llevaban fotografías en la mano y trataban de llegar hasta las cámaras de televisión y a quienes trabajaban en los grupos de rescate, para mostrarles las imágenes de los desaparecidos, con la esperanza de obtener algún dato. La televisión local NY1 dispuso para esas personas un servicios que les posibilita mostrar las fotografías y facilitar números de teléfono, para que quien tenga información sobre los desaparecidos pueda llamar. Esta situación refleja una de las tareas más difíciles que tienen ahora las autoridades, que es la de la identificación de las víctimas, destrozadas por los escombros y calcinadas por los incendios.







