No hubo acuerdo entre los partidos para avanzar en la reforma de la Constitución

La oposición pidió que se forme una comisión para analizar las modificaciones después de las elecciones. El PJ ahora pone en duda que este año se avance. El oficialismo presentó un proyecto de creación de un fondo rural con el ahorro de la reducción de diputados y concejales. Duros cruces y acusaciones por el «oportunismo electoral» de la propuesta de reforma y «la negativa de la Alianza en reducir los costos políticos» [su_note note_color=»#cdcdcd»]Hacer una elección nueva -para seleccionar a los constituyentes- le costará a la provincia cerca de cien mil pesos. Según datos de algunos dirigentes, el radicalismo gasta cerca de 200 mil pesos en imprimir boletas, movilización, fiscalización, etc, y otr[/su_note]Otra vez sopa. El Justicialismo y la oposición no lograron ponerse de acuerdo en el tratamiento de un proyecto para reformar la Constitución provincial que había sido presentado por el oficialismo. La Alianza acusó de «panfleto electoral» a la propuesta y todo el debate pasó para después de las elecciones. Con suerte. Recién el 15 de octubre podría volver a dicutirse la convocatoria a una elección constituyente para reformar la Constitución. Pese a que estaban de acuerdo -y hasta el miércoles a la noche parecía que la reforma salía- en los puntos fundamentales de la reforma de la ley de leyes, la cercanía de las elecciones frustró el tratamiento de un proyecto para reformar la Constitución, reducir diputados y concejales, unificar las categorías de los municipios y aumentar el período de sesiones de la Cámara de Diputados. El radicalismo presentó una propuesta «alternativa» que consiste en formar una «comisión» para estudiar los artículos a reformar de la Constitución y darle en seis meses al Poder Legislativo una «reforma integral». El argumento principal de la negativa fue que no había tiempo para elegir a los constituyentes y «no se puede dejar en mano de los partidos políticos» la selección de los candidatos. Las necesidades políticas de uno y otro partido hicieron que el debate se convierta rápidamente en un cruce de chicanas, que llevó a nada. El presidente del bloque radical, Hernán Damiani hasta dijo estar «dispuesto a perder las elecciones, pero no a renunciar a mis convicciones». Damiani, junto a Edmundo Soria Vieta fueron los defensores de la negativa de la Alianza y ambos aseguraron que «la reducción del Poder Legislativo no es el problema de la provincia, ya que apenas ocupa el 2,4 por ciento del presupuesto» y sí, en cambio, la «eliminación de gasto supérfluo, ñoquis, asesores que no fueron votados por nadie». Ambos acusaron a los medios con «adicción al poder» de encabezar una campaña «antipolítica» contra los gastos de la Legislatura «pagados por el poder económico». Después enumeraron los proyectos presentados con anterioridad, que nunca fueron tratados por la Legislatura. Pese a la negativa de aprobar el proyecto del PJ, aseguraron que «la Alianza quiere la reforma, pero una que sea seria y que contemple las voces de todos los ciudadanos». El encargado de presentar la propuesta del PJ fue el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, donde se analizó la reforma y dónde se logró un amplio consenso sobre los artículos a reformar. Se habían puesto de acuerdo en darle más atribuciones al Consejo de la Magistratura -remoción de jueces- , en revisar las facultades de la Fiscalía de Estado y en modificar las atribuciones del Tribunal de Cuentas. «Nunca hemos avanzado tanto en la necesidad de una reforma amplia», aseguró Sandoval, quien no perdía las esperanzas de lograr tratar la reforma. Su pálpito le falló. Más político, el presidente del bloque del PJ, Luis Viana, aseguró que la negativa de la Alianza a acompañar su proyecto se debía al temor de «perder las elecciones». Viana dejó en suspenso un acuerdo posterior para tratar la reforma después de las elecciones. «Habrá que ver», deslizó.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas