El contraterrorismo es la prioridad del FBI en el país. Rodriguez definió la zona como de «alta preocupación»
Dijo que tiene buena relación con la SIDE y la Policía Federal. Y que la Argentina envía muchos exhortos a los EE.UU El Federal Bureau of Investigations (FBI) se ocupa en los Estados Unidos de prevenir y esclarecer todos los crímenes que afectan la esfera federal de su país. Pero en la Argentina sólo tienen una preocupación central: el terrorismo. «Esta prioridad no va a cambiar», aseguró a LA NACION el agente Agustine Rodriguez, que llegó hace un mes al país para reemplazar al delegado del FBI durante siete años en la región, William Godoy. «Básicamente, nuestras prioridades reflejan las del FBI», explicó Godoy durante la entrevista conjunta que concedieron a LA NACION en la embajada norteamericana en el país. «Nuestra prioridad es la seguridad nacional, todo el tema de contraterrorismo -indicó-. Esta prioridad se mantiene en la Argentina por los atentados contra la embajada de Israel y la AMIA y la preocupación en general por lo que es conocido como la Triple Frontera» (Argentina, Paraguay y Brasil), donde la inteligencia internacional detectó movimiento de activistas palestinos y libaneses. Cuando se le pregunta si el FBI maneja como hipótesis la posibilidad de que la Argentina sufra un tercer atentado, Godoy responde: «La parte más importante del trabajo de contraterrorismo es prevenir un tercer atentado, u otro atentado». Sin esclarecimiento Pero el país no parece en las mejores condiciones para evitarlo, a tenor de la réplica de Godoy ante la pregunta directa: ¿en qué medida considera el FBI esclarecidos los atentados contra la embajada de Israel y la AMIA? «Los atentados son difíciles de esclarecer -dijo-. En parte, uno tiene que recordar que hace 30 años nosotros tampoco teníamos experiencia en este tipo de hechos. Tratamos de desarrollar la habilidad, de formar los equipos y de tener la capacidad para investigar estos hechos, en forma reciente, después de sufrir varios atentados. El FBI formó su división de contraterrorismo hace tres años. «Nosotros reconocemos -prosiguió- que en otros países que no han tenido razón para dedicarse a investigar en forma especial hechos de esta magnitud va a costar.» Al mismo tiempo, aclaró que, al no haber víctimas norteamericanas, el FBI no tuvo en los casos argentinos la «jurisdicción extraterritorial» que sí se aplicó, por ejemplo, en los atentados sufridos por embajadas norteamericanas en Africa. Respecto de la Triple Frontera, Godoy dijo que no podía ubicar en una escala «de uno a cien» la importancia que asigna su país al control del área, pero destacó que «es una zona de alta preocupación» y que «está en nuestro territorio: nos corresponde hacer todo lo posible», dijo. El FBI colabora tanto con la Policía Federal como con la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). ¿Cómo impactó la ruptura entre ésta y la CIA (Central Intelligence Agency), precisamente en el programa antiterrorista que se lleva a cabo en la Triple Frontera? «Nosotros tenemos muy buena relación con la SIDE. Hemos colaborado con ellos, no sólo en lo relacionado con la embajada de Israel, sino también en otros temas vinculados con el contraterrorismo», dijo Godoy, quien se negó a hablar de la ruptura: «No es mi tema. No puedo hablar». Valoró la colaboración argentina y recordó que ésta jugó un papel importante en la prevención de un atentado contra la embajada de EE.UU. en Asunción, Paraguay, en 1997. ¿Y al revés? La oficina del FBI es el canal por el que se tramitan los exhortos judiciales entre los Estados Unidos y la Argentina. Los jueces argentinos se quejan de que no obtienen respuesta. «Durante los diez años que hemos tenido el Tratado (de Asistencia Legal Mutua, 1992) hemos recibido muchísimos más exhortos de la Argentina de lo que se ha enviado a la Argentina», admitió Godoy. Además, advirtió que es difícil la traducción hasta idiomática entre los dos sistemas legales, muy distintos. «Y, al final del día, lo que tengo que aclarar es que para obtener una prueba de los Estados Unidos uno tiene que cumplir con esa ley. No sirve si sólo ha cumplido, o no, con la ley argentina», apuntó. Los otros temas Sin embargo, negó que hubiera alguna reticencia o desconfianza de la justicia norteamericana hacia su símil argentina. «Cuando una autoridad nuestra recibe un exhorto se toma en serio, se le da la seriedad de algo legal», dijo Rodríguez. LA NACION citó un caso concreto: los reiterados pedidos del juez federal Jorge Urso para conocer los movimientos de la cuenta Daforel en el MTB Bank de Nueva York, por donde presuntamente pasó un soborno del tráfico de armas a Croacia y Ecuador, que sólo fue contestado este año, después de la detención del ex presidente Carlos Menem. «Ese es un caso clásico en que el pedido de información fue a nuestra oficina en Nueva York», dijo Godoy, y agregó: «Ya sabes que ahora conocemos algunas realidades del MTB Bank que no se sabían antes». El MTB fue investigado por un fiscal de New Jersey por maniobras ilegales realizadas con exportaciones de oro de la Argentina a los Estados Unidos, un caso conocido aquí como «la mafia del oro». «Eso -apuntó Godoy- creo que afectó mucho.» Fuente: La Nación






