El programa combina los proyectos privados con el asesoramiento del sector público. La meta es agilizar la generación de tecnologías, orientado hacia la calidad, el perfil de la demanda y la visión de los negocios. Ya existen empresas locales interesadas. [su_note note_color=»#cdcdcd»]"Pretendemos que el cupo que existe para el NEA quede en Misiones", señaló el director del Centro Regional, el ingeniero agrónomo Néstor Olivieri.[/su_note]El Centro Regional Misiones del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), anticipó que entre sus metas para este año se encuentra incorporar a las Pymes agropecuarias de la provincia en el programa «Parques de Innovación Tecnológica». El proyecto apunta al desarrollo de emprendimientos privados mediante el asesoramiento y la tarea conjunta con el INTA. En el país ya fueron firmados más de 50 convenios que abordaron diversas actividades productivas. «Pretendemos que el cupo que existe para el NEA quede en Misiones», señaló el director del Centro Regional, el ingeniero agrónomo Néstor Oliveri. «Estamos trabajando -añadió- en la etapa preliminar, con el perfil y los proyectos de 2 o 3 empresas. Después vamos a elevarlos al INTA Central para la evaluación final». Los PIT abren oportunidades para el aprovechamiento de la ciencia con fines productivos, al tiempo que cambian la estructura del sector y los patrones y requerimientos institucionales para el desarrollo tecnológico. En otras palabras, permite que las empresas puedan llevar adelante proyectos para mejorar la calidad de sus productos, de tal manera de conquistar nuevos mercados o de surgir como alternativa a los existentes en plaza. Así, entre los emprendimientos en marcha se encuentran desde proyectos para adaptación de cosechadoras mecánicas de ajo a las condiciones de cultivo en Mendoza hasta el desarrollo de tecnología para la producción de caracoles (Castelar), pasando por la instalación de una planta de producción y comercialización de pollos camperos «BB» certificados (Pergamino) o el desarrollo de tecnología para provisión y transplante de grandes árboles y plantas ornamentales (Castelar). «Las empresas ponen el proyecto y el INTA los técnicos, la infraestructura. En algunos casos hasta se ceden oficinas», destacó Olivieri. «Lo importante -remarcó- es que cada uno forma parte de una red. Si alguien pretende desarrollar una iniciativa determinada y no existen especializados en la regional, se convoca técnicos de otros PIT que manejen el tema». APUNTALAR LAS ECONOMÍA REGIONALES El programa Parques de Innovación Tecnológica fue puesto en marcha en 1.999 y aportan a la actividad agropecuaria en su conjunto una serie importante de beneficios, entre los cuales cabe señalar; el aumento de la velocidad de transferencia de conocimientos a los sectores productivos, mejor respuesta del sistema tecnológico por su complementación con las actividades empresariales, prestación de servicios tecnológicos altamente calificados, disminución de costos de generación de tecnología por la concertación en su generación y uso, mayor facilidad de acceso a los mercados y la promoción de actividades empresariales latentes. Los PIT están ubicados en distintos puntos del país; como en el Centro Nacional de Investigaciones de Castelar, Pergamino y Balcarce, en Buenos Aires; Marcos Juárez en Córdoba; La Consulta en Mendoza; Alto Valle en Río Negro y Rafaela en Santa Fé. Cada uno de ellos con el concurso de sus propios recursos humanos, capacidades tecnológicas y facilidades para asistir a las empresas, favoreciendo al mismo tiempo la importante interacción empresa – empresa. A corto plazo se incrementará la capacidad de esta red con la incorporación de dos nuevas sedes en el NOA y NEA, lo que permitirá entonces al sistema de Parques Tecnológicos INTA estar presente en la mayor parte de las regiones del territorio nacional. .







