La víctima tenía 35 años y desapareció cerca de las 4.00. El auto fue hallado dos horas después en el barrio El Palomar. El cadáver recién fue ubicado por la Policía cerca del mediodía en proximidades del autódromo de Posadas. No hay detenidos Un remisero de Posadas fue asesinado de dos puñaladas en el pecho ayer a la madrugada y su cuerpo fue arrojado en uno de los accesos al autódromo y su auto abandonado en una estrecha calle de la Chacra 6, en el barrio El Palomar. La víctima fue identificada por la Policía como Héctor Kislo, de 35 años, quien estaba a cargo de un Chevrolet Corsa bordó, dominio DTA-006 que prestaba servicios para la empresa de remises «Cristo Rey», que tiene base en el barrio homónimo. De acuerdo con la denuncia radicada ante la Policía por el encargado de comunicaciones de dicha empresa, Kislo le transmitió por el equipo de radio que había levantado pasajeros en inmediaciones del boliche tropical «Metrópolis» -ubicado sobre la avenida Cabred y calle Estado de Israel- y se dirigía hacia el barrio San Lorenzo, una de las zonas consideradas peligrosas por los remiseros y la Policía. A partir de ese momento el chofer no volvió a comunicarse con la empresa que, cerca de las 4.00, alertó al Comando Radioeléctrico e inició la búsqueda del rodado y de Kislo con los demás móviles de la remisería. El Chevrolet Corsa fue encontrado cerca de las 6.00 por un móvil policial en la intersección de la avenida Mariano Moreno y la calle Perito Moreno -Chacra 6-, en el límite Sur del barrio El Palomar. En el asiento del conductor y en la parte trasera se encontraron manchas de sangre. Los rastrillajes en busca del remisero concluyeron cerca de las 11.00 cuando su cuerpo apareció entre unos pastizales ubicados al costado de uno de los caminos que conducen hacia el autódromo de Posadas. El cadáver presentaba al menos dos puñaladas en el pecho y en horas de la tarde fue trasladado a la Morgue Judicial para ser sometido a una autopsia. Los investigadores creen que Kislo pudo haber sido apuñalado al resistirse a un robo. Es por eso que al cierre de esta edición el juez de Instrucción Eduardo D’Orsaneo y policías de la Seccional Tercera realizaban una serie de allanamientos en busca de los asesinos y el arma utilizada para ultimar al remisero. Fuentes policiales indicaron que todavía no se produjeron detenciones pero había algunas pistas que eran analizadas por los investigadores y el magistrado.







