Suspendieron la huelga que ya llevaba más de 30 días, pero exigen que el gobierno cese la aplicación del recorte salarial y que la ley de ajuste sea el eje del debate. Si el Ejecutivo no lo acepta, podrían levantarse de la mesa de negociaciones [su_note note_color=»#cdcdcd»]En el Gobierno festejaron la decisión de los gremios, pero advierten que es inviable la no aplicación de la ley de recorte, porque "no hay dinero" y cada vez "recibimos menos de la Nación".[/su_note]Después de más de 30 días de huelga, los docentes agrupados en la Unión de Docentes de la Provincia de Misiones (UDPM) decidieron suspender la medida de fuerza y acatar la conciliación obligatoria. Retornarán a dictar clases mañana, día de la primera reunión con el Gobierno, al que exigen a cambio que suspenda la aplicación de la ley de recorte salarial. La intersindical conformada por ATE, UDA, CTA, Judiciales y delegados de distintas reparticiones, tomó la misma determinación anoche. También condicionan el éxito de la conciliación a que el Gobierno dé marcha atrás con la ley de recorte salarial. Pese a que los docentes decidieron suspender la huelga por tiempo indeterminado, todavía es incierta la posibilidad de una solución al conflicto, ya que en el primer encuentro exigirán que el gobierno retrotraiga la aplicación de la ley 3775 a la fecha en que se inició la huelga, es decir, que deje de aplicarse mientras dure la conciliación. El Poder Ejecutivo no está dispuesto a dar marcha atrás con el ajuste y puede ocurrir que los gremios decidan levantarse de la mesa de discusión. Además de reclamar que se vuelva atrás con el recorte salarial del 13 por ciento, los docentes y los gremios pedirán que la ley de ajuste sea el eje del debate con el Gobierno, otro punto que el Ejecutivo no es muy proclive a ceder. En el Gobierno festejaron la decisión de los gremios, pero advierten que es inviable la no aplicación de la ley de recorte, porque «no hay dinero» y cada vez «recibimos menos de la Nación». En el Congreso de la UDPM realizado ayer en Monte Carlo, los docentes decidieron concurrir a la conciliación obligatoria bajo dos condiciones: «igualdad ante la ley», es decir que el Ejecutivo vuelva a fojas cero para las dos partes -vuelta a clases y no aplicación de la ley- y «que el eje del debate sea la ley». Además, en el congreso se suspendió la huelga de hambre que llevaban adelante varios docentes de la provincia. Pese a la intención del Gobierno de que se vuelva a las clases hoy mismo, los docentes argumentaron que «no hay tiempo para avisar a toda la provincia», por lo que recién volverán a las aulas mañana. Las buenas noticias no lo son tanto si se tiene en cuenta que la intención de los gremialistas es poner las exigencias de máxima sobre el tapete el primer día del encuentro con el gobierno. Si no son aceptadas o atendidas, cabe la posibilidad de que se retiren de la conciliación.







